| Un dúo siniestro: alcohol y nicotina.
Por la mañana después de la
fiesta empieza el gran padecimiento. No sólo tomó
de más sino que fumó el doble! Científicos
de la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, determinaron
que el alcohol y la nicotina tienen efectos conjuntos en el cerebro.
Por tanto, quien quiere dejar de fumar debe mantener sus manos lejos
de las bebidas alcohólicas.
Todos los fumadores saben que son más fuertes
las ganas de fumar con el café de la mañana o después
de comer. Pero, nunca es tan grande el deseo de fumar como después
de la primera cerveza o de la primera copa de vino. El motivo: el
alcohol y la nicotina producen en el cerebro la misma reacción.
Se encargan de que la dopamina se libere. La dopamina nos genera
la sensación de bienestar y nos señala que estamos
haciendo algo bueno con nuestro cuerpo. Así que el alcohol
y el cigarrillo engañan al cuerpo. No es saludable ninguno
de los dos!
El deseo de estar saludable está en contra
del vicio
Sólo el 5% de los fumadores logran dejar
el cigarrillo por más de un año. El alcohol es conocido
como el mayor factor de riesgo de una recaída. Por eso, en
los primeros meses de “no fumador” mantenga sus manos
fuera del alcance del vino y la cerveza.
El que logra escaparse de ese dúo siniestro
puede sentirse realmente orgulloso. Quien todavía está
trabajando en conseguir una vida libre de alcohol y cigarrillo,
llegará más pronto a su meta si utiliza algunos trucos
que eleven su dosis de dopamina haciendo cosas buenas para su cuerpo.
Un poco de deporte, un baño de tina caliente o unas horas
muy románticas con la pareja hacen milagros contra el deseo
de alcohol y cigarrillo. Ya lo verá, realmente vale la pena!
De hecho, una revisión de la evidencia existente
en las dos últimas décadas demostró que el
40% de los hombres con DE fumaban al momento de llevar a cabo el
estudio comparado con un 28% de la población general.
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