El sexo y salud
Es divertido y saludable! El sexo es casi
medicinal para el cuerpo y el alma. La sensación de placer
que se genera con el erotismo y la pasión regulariza el sistema
inmunológico y lo eleva.
Cuando estamos sobre la marcha en la cama empieza
a subir todo en nuestro cuerpo. Inclusive en el juego previo se
estimula nuestro mayor órgano sensitivo. Acariciar y masajear
estimula los nervios y produce un efecto placentero que libera endorfinas
y hormonas antiestrés. Como consecuencia se siente una fabulosa
relajación, la respiración es más profunda,
el cuerpo y el alma se relajan y los dolores se alivian.
Después de los besos el cuerpo pide más.
Cuando todo ocurre, el deseo alcanza rápidamente su punto
máximo. La glándula hormonal central de nuestro cerebro,
el eje hipotálamo-pituitaria, se revoluciona. Las sustancias
adictivas que segrega el propio cuerpo literalmente nos nublan del
entendimiento.
Por ejemplo, las hormonas que se encargan de producir
orgasmos como la dehidroespiandrostenona (DEA) y la oxitocina (llamada
la hormona de la felicidad) aumentan sus niveles en sangre. También
es importante, en la fiesta de hormonas, la peniletiamina (conocida
como la hormona del amor). Este trío de hormonas tiene un
corto pero fuerte efecto. Por uno o dos minutos se liberan y se
conviertien en los animadores propios del cuerpo.
Los investigadores dicen: “El sexo actúa
como pastilla de vitaminas”
Las investigaciones demuestran que el sexo, practicado
con frecuencia, regula el orden hormonal, alivia las molestias premenstruales
y eleva la fertilidad en las mujeres.
Sin importar si es hombre o mujer, los científicos
estadounidenses han demostrado que el sexo actúa como vitamina,
ya que a largo plazo el deseo intenso fortalece las defensas inmunológicas.
La oxitocina liberada bloquea el efecto del cortisol (hormona del
estrés) durante algunos días en el cerebro y en la
circulación sanguínea. En este lapso de tiempo se
aumentan y regeneran los glóbulos blancos, encargados de
defender el cuerpo de virus y bacterias.
Se “prescribe” tener relaciones sexuales
por lo menos dos veces a la semana para permanecer en buena forma.
El éxtasis frecuente, inclusive, embellece.
Las arrugas pueden suavizarse porque se renueva el estrógeno
y la progesterona. Estas hormonas se encargan de la buena irrigación
de la piel y previene la resequedad. El tejido conjuntivo se fortalece
y la piel se ve más lisa y tersa.
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