Mentiras acerca de la
DE
Mentira:
“Todo depende de la mente”
Hecho: obtener una erección y mantenerla
implica tanto respuestas físicas como psicológicas
a la estimulación sexual. Las señales cerebrales indican
a los vasos del pene cuándo relajarse, mediante lo cual aumenta
el flujo de sangre hacia él, poniéndolo erecto o duro.
Este proceso puede afectarse por diversas causas físicas,
por ejemplo, diabetes, o una causas psicológicas, como el
estrés.
Mentira: “Sólo
pasa cuando uno es viejo”
Hecho: aunque la DE tiende a afectar hombres de
más de 40 años, no significa que sólo por envejecer
automáticamente se tendrán problemas. Hay muchas otras
razones para llegar a tener DE. Puede, algunas veces, ser síntoma
de un problema subyacente de salud, como presión sanguínea
alta o colesterol en niveles anormales, a las cuales se es más
propenso a medida que aumenta la edad.
Mentira: “No
hay nada que el médico general o especialista pueda hacer
–el problema se resolverá sólo”
Hecho: ignorar la DE la puede empeorar. Es muy
posible que la confianza en sí mismo decaiga si se experimentan
problemas sexuales. Si una persona se presiona demasiado también
puede hacer que empeore la DE. Ello también podría
significar que la causa de la DE esté pasando inadvertida.
Visitar a un médico general posibilita descubrir qué
causa la DE y éste podrá prescribirle el tratamiento
apropiado o remitirlo a un especialista.
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