Tendencia/ colombianos gastan $ 21.000 millones para mejorar su erección
Mercado que levanta
El Viagra llego hace cinco años y ahora enfrenta una competencia de 25 productos genéricos y medicamentos propios de pesos pesados como BAYER. A pesar del boom, el negocio esta “virgen”.
No estaba en los cálculos de ningún publicista: ya sea por necesidad o por curiosidad, las experiencias personales que se transmiten entre amigos se están convirtiendo en la principal referencia de muchos colombianos a la hora de comprar medicamentos para mejorar o prolongar su erección.
Los comentarios superan las recetas de los médicos, la publicidad e incluso las insinuaciones recurrentes de la pareja.
Así quedó demostrado tras una encuesta que realizó Bayer en Bogotá, Calí, Medellín y Barranquilla, donde el 35 por ciento de los consultados ( 152 personas entre 18 y 65 años ) confesó esta tendencia.
De esta manera es como poco a poco se ha ido consolidando el mercado de productos contra la disfunción eréctil en Colombia, cuyas ventas ascienden a 21.000 millones de pesos y por los cuales compiten 27 marcas.
A mejor vida están pasando las tradicionales recetas afrodisiacas como el jugo de borojó, el chontaduro con miel y la cazuela de mariscos. Los colombianos están prefiriendo la pastillas para mejorar su desempeño sexual. Este año el consumo será de 2’ 800.000 unidades, según cifras de la industria farmacéutica.
Este boom comenzó a finales de 1998, cuando Pfizer lanzó el Viagra en Colombia “con bombos y platillos”, En esos tres meses la firma vendió unas 300.000 tabletas.
Después de que la Superintendencia de Industria y Comercio le negó a ese laboratorio la patente del Viagra en el país, tras considerar que su principal componente ( El Sindenafil) había sido patentado para problemas cardiovasculares, empezó la verdadera competencia.
En el 2000, Lafrancol se convirtió en el primer laboratorio colombiano en lanzar un producto (Eroxim) con el mismo componente, pero a mitad de precio: 15.000 pesos. Ese año las ventas superaron las 500.000 unidades.
Posteriormente ingresaron al mercado más productos genéricos desarrollados por laboratorios como Tecnoquimicas (Erilin), Genfar (Sindenafil), Biogen ( Ejertol) y MK (Sindenafil). En el 2002 las ventas ya ascendían a dos millones d pastillas y el número de fabricantes, a 25.
Hoy día, los precios oscilan entre 48.000 y 12.000 pesos, por caja de dos unidades, dependiendo de la marca.
Mercado virgen
Así suene raro, Colombia es un mercado virgen en cuanto a medicamentos para la disfunción eréctil. Venezuela, por ejemplo, reporta el doble de las ventas colombianas.
Por esta razón acaban de entrar al mercado nacional dos pesos pesados que desarrollaran sus propias moléculas. Es decir, que no se copiaron del Sindenafil del Viagra. Se tarta de Bayer que lanzó Levitra, y laboratorios Lilly que entró a competir con Cialis.
“En el país hay más de cinco millones de hombres mayores de 40 años. Y los estudios revelan que uno de cada dos presenta algún tipo de problema para obtener una erección placentera, y ahí hay un gran potencial”, explica Liliana Mora, gerente regional de Levitra BAYER, entre tanto, asegura que la molécula que desarrolló está patentada y que por eso no puede ser copiada. Actúa a los 15 minutos y se puede tomar con comidas y alcohol.
“Levitra mejora la calidad de las erecciones en un 92 por ciento y es segura en pacientes con hipertensión, diabetes y enfermedades coronarias, entre otros. No tiene efectos secundarios y actúa durante 5 horas” sostiene la compañía.
Laboratorios Lilly, los primeros en elaborar la penicilina, también crearon su propia molécula que incluyeron en su producto Cialis. Aseguran que este fue certificado para la disfunción eréctil en todos sus grados de severidad, incluidos pacientes de difícil manejo como los diabéticos, operados de próstata e hipertensos. Su efecto, añaden, se extiende hasta por 36 horas.
En cuanto a quien es el líder, también hay discrepancias. Viagra y Eroxim se disputan el primer puesto en ventas, máxime cuando el consumo está creciendo por referenciación directa.
Cara y sello
Consultamos a los lectores de EL TIEMPO.COM para conocer sus experiencias con productos para la disfunción eréctil. Aquí están algunas de ellas. Editor (54 años): “ Salvo un mareito, todo fue divino. Hizo que me sintiera de 25, pero fui a confirmarlo en el espejo y... ¡no!: ahí, estaba el tipo de 50. Estupenda experiencia”.
Ingeniero (51): “Soy diabético y en una ocasión tomé un medicamento que me produjo una especie de taquicardia. Por eso, aunque sufro en muchas ocasiones de disfunción, no lo volví a tomar”.
Analista (57): “La experiencia ha sido muy satisfactoria. Después de los 50 las cosas no funcionan como cuando joven. A veces dan un ligero dolor de cabeza pero nada serio.
Ing Mecánico (27) : “Los utilizo con mi pareja y se las recomendamos a nuestros amigos. No hemos tenido ningún inconveniente, es el invento del siglo XXl.
Abogado (40): “Llevo solo un mes usándolos pero se los recomiendo a las personas que como yo no habían encontrado alivio a esta enfermedad”.
Ing. De sistemas (30): “La verdad lo hice por ensayar y me pareció bueno el resultado. Causan algo de hipertensión y un poco de jaqueca”.
Comerciante (40) : “Mejoré mi desempeño sexual totalmente y mi mujer estar está feliz con el cambio, pero no sabe que estoy consumiendo estos medicamentos. Y no le pienso decir”.
Medio: EL TIEMPO
Pagina: 1-8
Sección: Nación
Fecha: Domingo 19 Octubre de 2003
Periodista: Carlos Fernándo Gaitán O.
Cargo: Redactor |