Avanza la medicina Basada en la evidencia

El doctor David L. Sackett, importante gestor de la medicina basada en la evidencia, la definió como “el uso explícito y razonable de la mejor evidencia disponible para tomar decisiones respecto al cuidado individual de cada paciente”. Esta definición de seguro comprende por igual todas las áreas relacionadas con ciencias de la salud para la atención integral del paciente. En nuestro medio, sería interesante definir las instituciones promotoras de esta nueva modalidad que, de ser adoptada, modificaría el equilibrio ideal de ese triángulo equilátero cuyos lados están representados por la profesión médica (y paramédica), los pacientes y las entidades oficiales o privadas que financian los servicios de salud. 


Es de extremada importancia insistir en que el médico (con su entorno operativo) debe ser el primero en ser actualizado; se le deben ofrecer todas las facilidades para hacerlo, en el tiempo disponible o, en su defecto, como ya se ha hecho en el pasado, durante su horario de trabajo. Por otro lado, la misma comunidad ya más enterada de varios procedimientos médicos modernos, ayudada por una información incontrolada (¿o desinformación?) obtenida a partir de medios audiovisuales, radiales, escritos, les exigirá, con más entendimiento y precisión, máxima eficiencia tanto a médicos como a instituciones promotoras de salud. 


Al enseñar una medicina basada en la evidencia se deberá modificar el currículo universitario, empezando por las raíces: después, resultará oneroso reformar cualquier procedimiento dictado por la evolución cambiante. Parece que un hecho fundamental reside en la consulta de la bibliografía existente, la cual por ser desorbitada y de difícil acceso, se presta a falsas aplicaciones. En la actualidad, hay muchos medios destinados a depurar la consulta bibliográfica mediante el metaanálisis, (que estadísticamente define la búsqueda sistémica y detallada de información bibliográfica fidedigna, obtenida de datos generales). Tal es el caso de ciertos programas como PubMed, MedLine, Cochrane, y otros, cuya consulta agiliza de manera notable la consecución de información fehaciente. 


Me cabe el honor de afirmar que Tribuna Médica desde su fundación se ha dedicado a la actualización permanente de los médicos, mediante artículos autóctonos, recabados de fuentes bibliográficas rigurosas y dictados por las prioridades sugeridas por los médicos en ejercicio; por ello, en próximas ediciones la revista incluirá artículos sobre medicina basada en la evidencia. Además, me es grato anticipar el lanzamiento en español del manual de Evidencia Clínica (Clinical Evidence), gracias a la alianza entre el British Medical Journal Publishing Group y LEGIS. No me cabe la menor duda que, al igual que en Estados Unidos, Inglaterra, España y otros países, este manual se convertirá en texto de consulta obligado para todos los médicos y, lo que es más importante, llevará a la renovación y modernización de la práctica médica. 

Juan di Domenico di R., M.D.
Director

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