Ir al contenido de la revista

La Sociedad de cirugía de Bogotá y la educación en ciencias de la salud

Doctor Roberto Jaramillo Uricoechea
Rector de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud

 

Desde el momento de la fundación de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, los eminentes médicos que la conformaron se impusieron como primer propósito tener un hospital general con el objeto de poder ejercer la medicina y la cirugía para ayudar a las clases menos favorecidas, y como segundo propósito el de impartir la enseñanza de la medicina y ciencias afines a todos los que conformaron las nuevas generaciones médicas. Podemos leer en la Revista Médica en su número de agosto de 1902 (al mes de haberse fundado la Sociedad) que el profesor José María Lombana Barreneche, escribía “el escogido personal con que se ha fundado la Sociedad de Cirugía de Bogotá y la filantropía de los habitantes de la ciudad, nos hacen esperar que por primera vez en el país tengamos una escuela de cirugía práctica en la que podrán instruirse los jóvenes médicos que no tienen recursos suficientes para trasladarse a los grandes centros europeos”.

 

Ese fue su propósito, y a través de la historia podemos ver cómo la Sociedad de Cirugía y sus muy distinguidos miembros tuvieron como meta el enseñar estas disciplinas.

 

En 1934, con la influyente colaboración del profesor Jaime Jaramillo Arango, en ese entonces rector de la Facultad de Medicina y luego Ministro de Educación, tuvo vía libre el proyecto de desarrollar cursos de especialización en el Hospital de San José. Con Manuel José Luque, Arcadio Forero, Lisandro Leiva Pereira y Rubén García a la cabeza se elaboraron programas en ginecología, oftalmología, ortopedia y medicina interna.

 

El profesor Santiago Triana Cortés organizó en 1944 un curso intensivo de anestesiología para médicos dentro de los cuales estaban los internos, los residentes y los propios anestesistas del Hospital de San José; el profesor Triana era experto en esta materia, tanto que había escrito su tesis de grado sobre este tema. Este curso de anestesiología se prolongó bajo la dirección del profesor Triana hasta el año 1947, época en la cual lo continúo el doctor Juan Marín. Después, en los años 50 estos cursos de especialización en anestesiología fueron manejados por el doctor Juan José Salamanca, un anestesista formado en la Universidad de Harvard.

 

Siguiendo este derrotero que siempre tuvo la Sociedad de Cirugía de Bogotá por la enseñanza de la medicina, en 1946 cuando se hizo un contrato con la naciente Facultad de Medicina de la Universidad Javeriana se desarrollaron programas de pre y postgrado en diversas cátedras tales como medicina interna, ginecología, cirugía general, etc.

 

Este convenio con la Universidad Javeriana perduró hasta 1964, época en la cual la universidad se retiró para continuar la enseñanza en el recientemente terminado Hospital de San Ignacio. Después de esta terminación del convenio con la Universidad Javeriana, la Sociedad de Cirugía de Bogotá buscó alianzas estratégicas para continuar los cursos de pregrado en medicina. Y así desarrollaron conversaciones con la Universidad de los Andes, la Universidad Libre y por último con la Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y, gracias a los buenos oficios del profesor Alfonso Tribín Piedrahíta, colegial del Colegio Mayor del Rosario y amigo de monseñor José Vicente Castro Silva, por ese entonces el rector de la institución, se firmó un convenio mediante el cual se reabría la facultad de medicina de la universidad y se revivía la enseñanza de esta disciplina en el claustro; esta alianza duró hasta bien entrados los años 90, época en la cual se retiró paulatinamente el Colegio Mayor del Hospital de San José y se dio por terminado el convenio con la Sociedad de Cirugía de Bogotá.

 

En cuanto a la enseñanza de postgrado siempre se han distinguido la Sociedad de Cirugía y el Hospital de San José por la formación de médicos especialistas en las diferentes áreas del saber médico, razón por la cual se constituyeron más de 20 programas de postgrado para especializaciones en medicina, cirugía, ginecología, pediatría y otras disciplinas médicas desde 1960.

 

Al retirarse el Colegio del Rosario del Hospital de San José, y por acuerdo de las partes, la Sociedad de Cirugía y el Hospital de San José continuaron los programas que se venían desarrollando en el hospital.

 

En vista de la obligación que impuso la Ley 100 de 1993 y el decreto 1795 del 4 de octubre de 1996 del Ministerio de Educación Nacional de desarrollar los programas de postgrado en instituciones que tuvieran el pregrado, fue necesario fundar nuestra propia Facultad de Medicina y llenar así el viejo anhelo de nuestros fundadores.

 

En cuanto a la enseñanza de otras disciplinas en el área de la salud, la Sociedad de Cirugía siempre ha estado a la vanguardia de la enseñanza en enfermería, pues debemos recordar que en el año de 1937 Helena Samper, enfermera egresada del Medical Center de New Jersey, propuso a la Sociedad de Cirugía abrir una escuela de enfermeras universitarias en el Hospital de San José, este proyecto fue acogido con entusiasmo y gracias al profesor Roberto Franco, miembro de la Sociedad de Cirugía y rector de la Universidad Nacional en ese entonces, y de Juan Pablo Llinás, decano de la facultad de Medicina de la misma universidad, se expidió el acuerdo No. 5 de 1937 que apoyaba y oficializaba el proyecto, y así el 3 de mayo de ese año se inició la escuela de enfermeras. Esta escuela tenía dentro de sus profesores a distinguidísimos miembros de la Sociedad de Cirugía.

 

Esta facultad de enfermería funcionó durante un tiempo en el Hospital de San José hasta que la misma Universidad Nacional resolvió trasladarla a los predios de la “Ciudad Blanca”, donde ha continuado su funcionamiento esta escuela que nació en el Hospital de San José.

 

Años después comenzó a funcionar en el Hospital de San José, y de acuerdo con un convenio con el SENA, una escuela de auxiliares de enfermería (1953). Más adelante, en 1972, se publica el estudio nacional de la situación de la enfermería en Colombia y gracias a este macrodiagnóstico, elaborado por un selecto grupo de enfermeras, se llegó a la conclusión de que “la atención de enfermería en los servicios de salud en el país se presta en su mayoría por personal auxiliar ya que éste representa 92,4% del total del recurso que atiende la población; muestra, además, un crecimiento en la demanda de enfermeras de nivel profesional y manifiesta que dentro de los cálculos de necesidades de licenciadas no se incluyó el área docente porque depende de si se decide abrir nuevos programas o incrementar los cupos en los que funcionan en la actualidad...”

 

Basados en este estudio, en 1975 la Sociedad de Cirugía de Bogotá, siendo presidente de la Junta Directiva el doctor Eugenio Ordóñez Márquez inició los trámites para la creación de la Corporación Escuela de Ciencias de la Salud, y gracias a las magníficas ejecutorias del doctor Juan Consuegra Zulaica y de la enfermera licenciada María Teresa de Piñeros, inicia la que es en la actualidad la Facultad de Enfermería de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. Esta facultad viene funcionando desde 1976 y ha cumplido sus objetivos por los cuales, gracias a su alta tecnología y a su gran contribución a la ciencia, se considera en el momento actual una de las mejores facultades de enfermería en el país.

 

El funcionamiento por más de cincuenta años de la Facultad de Instrumentación Quirúrgica es otra área en la cual se ha distinguido la Sociedad de Cirugía de Bogotá en relación con enseñanza de las ciencias afines a la medicina. Esta escuela de instrumentación, como se le denominó al principio, funciona desde 1951 y se ha ido adaptando con el transcurso del tiempo a la legislación que ha regido a esta disciplina y, de una escuela técnica, pasó a ser tecnológica. En la actualidad se ha convertido en una facultad de instrumentación Quirúrgica de nivel profesional.

 

A principio de los años 90, conscientes de la necesidad de fundar una facultad que dirigiera su programa científico a formar citólogos y personal idóneo en el manejo de los tejidos, fue fundada una Facultad de Citohistología de nivel tecnológico.

 

Esta facultad prepara profesionales para que sean capaces de procesar los tejidos y de hacer diagnósticos citológicos de una manera científica para que sirvan de apoyo especialmente a los patólogos, de modo que al manejar convenientemente los tejidos y hacer excelentes diagnósticos citológicos, contribuyan a unos diagnósticos más precisos.

 

Desde 1994 nuestra institución docente se ha convertido en Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud con la aprobación del Instituto Colombiano para el fomento de la Educación Superior (ICFES) y del Ministerio de Educación y en ella funcionan las Facultades de Medicina, Enfermería, Instrumentación Quirúrgica y Cito-histología.

 

En esta forma se han venido cumpliendo los objetivos formulados por nuestros fundadores hace 100 años. Para terminar, tenemos que hacer hincapié sobre la contribución que la Sociedad de Cirugía de Bogotá – Hospital de San José ha hecho en la enseñanza de innumerables generaciones de médicas, enfermeras y demás profesionales de la salud.

 

Placa conmemorativa de la primera piedra del Hospital de San José
y del decreto que declara monumento nacional a la edificación.

 
arriba