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Un sueño hecho realidad:
La nueva consulta externa

Doctor Jorge Gómez Cusnir
Presidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá-
Hospital de San José

 

Conjunción de la arquitectura clásica y moderna en la nueva consulta externa del Hospital de San José.

Con motivo de la inauguración del nuevo servicio de consulta externa, merece la pena recordar a quien, en su momento, fue el promotor de esta quimera: el doctor Guillermo Rueda Montaña, fue tal vez el primero en soñar con esta obra, como Presidente de la Sociedad de Cirugía, en el periodo comprendido entre 1994 y 1996.

 

Fue su idea original la de convertir los pabellones Machado y Uricoechea en un gran bloque de consulta externa, que permitiera separar la atención ambulatoria, de la realmente hospitalaria, y así, reducir el acceso de personas al interior del Hospital.

 

Más adelante su sucesor, el doctor Darío Cadena Rey, dio los primeros pasos para gestar las obras y su financiamiento, por medio de un acuerdo con la firma Fresenius Medical Care, que iría a manejar los pacientes renales en otra moderna unidad renal, ubicada en el pabellón Santa Inés del Hospital.

 

El proyecto de contrato se firmó el 31 de diciembre de 1999 y en éste se acordó la concesión, por parte de la Sociedad de Cirugía de Bogotá-Hospital de San José, a la firma Fresenius.

 

El 6 de marzo del año 2000, al asumir la responsabilidad de la presidencia de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, tuve el honor de continuar la negociación en camino.

 

Salvo algunos inconvenientes, fue necesario hacer ajustes al proyecto arquitectónico y a la contraprestación económica del contrato, lo que nos permitió ampliar el alcance de las obras e incluir la remodelación completa del pabellón Fundadores, que hoy también entregamos oficialmente.

 

Como podrán imaginar, la historia del Hospital de San José está ligada íntimamente a la actividad de consulta externa y hay muchos recuerdos gratísimos.

 

Nuevas instalaciones de la consulta externa
en el Hospital de San José.

La antigua sede prestó servicio por muchos años. Construida con la colaboración y ayuda de la Academia Nacional de Medicina, como es natural, fue perdiendo vigencia y comodidad para la actividad. No obstante, fue en sus consultorios en donde se prestó atención a millares de pacientes en todas las áreas del saber médico. Con abnegación, dedicación y compromiso, muchos médicos, muchas enfermeras, muchas secretarias y trabajadoras de servicios generales, aseguraron su funcionamiento.

 

Fue un centro no sólo de asistencia social, sino también de verdadera formación académica. Los que tuvimos la fortuna de iniciar nuestros pasos allí, supimos querer y aceptar las limitaciones de la vieja consulta externa; allí recibimos las sabias enseñanzas de nuestros maestros, en las distintas especialidades.

 

Nos embarga, entonces, un sentimiento de real satisfacción por lo nuevo, y de franca nostalgia de aquello que tanto servicio nos prestó, y que a partir de ahora, sólo hará parte de nuestra historia y de nuestros recuerdos.

 

Las intrincadas circunstancias, que han rodeado la cristalización de éstas obras, en medio de enormes dificultades económicas y de crisis generalizada del sector hospitalario y de la seguridad social, que ha visto de qué manera se han consumido importantes centros de atención, ante la indolencia de la opinión pública; hacen que nuestro esfuerzo tenga la recompensa suficiente, en el reconocimiento que recibimos de nuestros pacientes.

Henchidos de gozo, creemos firmemente que la mejor forma de contribuir al sostenimiento y desarrollo del país, en el campo que nos compete, es el trabajar sin descanso. Sin mirar atrás y sin reparar en obstáculos, por más insalvables que parezcan.

 

Pasillo principal de la nueva consulta externa del Hospital de San José.

Así, queremos dar ejemplo de cómo construir un mañana, afrontando las adversidades, en vez de pensar con el pesimismo que en muchas ocasiones nos empapa, por el acontecer nacional.

El resultado visible de nuestro empeño, hace honor a la semblanza y tezón de nuestros fundadores.

 

Todas las personas que contribuyeron a hacer realidad esta ilusión de antaño merecen nuestro reconocimiento perenne, entre ellas el arquitecto Carlos Durán y sus colaboradores; el interventor ingeniero Luis Francisco Sánchez; la doctora Laima Didziulis, directora del Hospital de San José, y la doctora Consuelo González, nuestra gerente, pues sin su colaboración, dedicación y entereza, no hubiera sido posible hacer realidad esta obra, de la cual nos sentimos pletóricos de orgullo. Los enfermos, verdadera razón de nuestra labor, sabrán reconocerles su esfuerzo.

 

La nueva consulta externa, la nueva unidad renal, la remodelación del pabellón Fundadores y del servicio de hematología, el laboratorio de inmunología y el centro de atención al usuario son obras que, sumadas a la remodelación del auditorio Guillermo Fergusson y la restauración del museo, la fachada y los corredores del hospital, permiten comenzar una nueva era en la historia de la Sociedad de Cirugía de Bogotá y el Hospital de San José, con una institución renovada en los aspectos administrativos, financieros, tecnológicos y de infraestructura física que permitirán afrontar los complejos retos de la salud en este siglo XXI.

 

Para darle mayor realce a la inauguración del nuevo servicio de consulta externa, se escogió realizar este acto el tres de diciembre de 2001, Día Panamericano del Médico.

 
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