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Servicio de urología Doctor Hernán Alonso Aponte Varón
Escribir la historia del Servicio de Urología del Hospital de San José es recorrer en paralelo el camino que llevó a la formación de la Sociedad de Cirugía de Bogotá y que la tiene hoy, manifestada en el Hospital de San José, como uno de los centros más desarrollados y adelantados en la práctica de la medicina moderna. De la misma forma es recorrer la historia de la urología colombiana.
Hace 100 años transcurría la guerra civil y la medicina colombiana se había sumido en la penumbra dada por los conflictos internos, la falta de actualización con los adelantos tecnológicos que se realizaban en otras partes del mundo y una sociedad politizada; la cirugía daba tumbos y la infección quirúrgica había evolucionado a tal estado que daba miedo operar por las consecuencias infecciosas que se podían presentar. El profesor Lombana Barreneche decía la práctica de las grandes operaciones abdominales, iniciada hace algunos años por hábiles operadores, dio una mortalidad tan elevada, que someterse a una operación de esta clase era casi lo mismo que firmar la propia sentencia de muerte.
En este ambiente de oscurantismo quirúrgico total, diez iluminados, formados en las mejores universidades extranjeras (6 de ellos diplomados en la Facultad de París, tres por el Real Colegio de Cirujanos de Londres y el restante por la Universidad de Harvard), deciden fundar una institución que se encargaría de velar por la salud, ya muy maltratada de los bogotanos, ayudar a los más necesitados y mantener los adelantos extranjeros vigentes en nuestro medio. Fue así como el 22 de julio de 1902 en el Club Médico se realiza la fundación de la Sociedad de Cirugía de Bogotá - Casa de Salud de El Campito, que más tarde se denominaría Sociedad de Cirugía de Bogotá - Hospital de San José. El Campito de San José había sido fundado el 30 de abril de 1883 por las Hermanas de la Presentación de Tours.
En este momento, con la fundación de la Sociedad de Cirugía de Bogotá - Casa de Salud de El Campito, nace de la mano el servicio de urología; se encontraba dentro de sus fundadores un eminente médico cirujano especializado en urología en la Universidad de París, que, una vez formado, decidió regresar a su país para poner sus conocimientos al alcance de los bogotanos; me refiero al doctor Zoilo Cuéllar Durán, con quien nace la urología en el Hospital de San José y a quien nos referiremos brevemente, porque hablar del doctor Zoilo Cuéllar Durán es tarea difícil, no sólo por su talento innato como cirujano, sino por su calidad humana.
El doctor Cuéllar Durán nació en Agrado (Huila) el 15 de febrero de 1871 y murió en Bogotá el 26 de octubre de 1935. Recibió el título de médico cirujano de la Universidad Nacional en 1895 y después viajó a París para revalidar su título y especializarse en urología. A su regreso en 1900, formó parte de los médicos que en forma humanitaria socorrían a los heridos, víctimas de la guerra civil en las ambulancias de Fusagasugá y Tibacuy.
Desde 1906, ingresó como miembro a la Academia Nacional de Medicina de la cual sería Presidente en los años 1914, 1930 y 1932. Fue uno de los fundadores de la Sociedad de Cirugía de Bogotá y fue su presidente durante varios periodos. Ocupó la cátedra de las vías urinarias en la facultad de medicina de la Universidad Nacional desde 1913 y fue el pionero de la urología en Colombia.
Son múltiples sus publicaciones en las revistas de la época: Repertorio de Medicina y Cirugía y Revista Médica de Bogotá, entre las que se destacan trabajos sobre histerectomía vaginal, cálculos vesicales extraídos por talla hipogástrica, prostatectomía perineal, funcionamiento del cistoscopio y uretroscopio, manejo de uretritis crónicas, prostatectomía transvesical, nefrectomía en tuberculosis renal, injerto de vena safena en la uretra, cánceres de vejiga y tratados de hematuria, entre otras publicaciones.
El 3 de septiembre de 1909, presenta ante la Academia Nacional de Medicina la primera gastrectomía total realizada en Bogotá, la cual operó en la Casa de Salud de El Campito, con la ayuda del doctor Eliseo Montaña. En 1917, en el volumen 90 de la revista Repertorio de Medicina y Cirugía, publica la primera prostatectomía transvesical, operada por él en agosto de 1908 en Bogotá.
Pero no sólo realizó publicaciones acerca de las patologías de la época, sino que pudo ver la realidad más allá del tiempo; el 22 de agosto de 1914 presenta ante la Academia Nacional de Medicina un discurso en el cual diserta sobre el trasplante de tejidos: y si esos elementos pueden multiplicarse in vitro y manifestar allí su vida, no estará lejano el día en que el cirujano pueda modificar a su antojo el curso de las heridas y obtener, en pocas horas, la cicatrización de ellas. Lo dijo en 1914.
El profesor Jorge E. Cavelier, en su discurso por la muerte del doctor Zoilo Cuéllar expresó: En sus manos el acto quirúrgico de apariencia brutal, se convertía en un episodio de gran belleza, en sus operaciones desarrollaba la velocidad del relámpago y sus espectadores sentían el escalofrío de lo sublime al tiempo que sus rasgos de hidalga fisonomía permanecían inalterables. Personificaba en esos momentos el ideal del cirujano: de alma serena y de mano firme.
Pero la vida le tenía preparado un final irónico al profesor Zoilo Cuéllar y saludaría su propia muerte en el hospital que fundó: el Hospital de San José. El doctor Alberto Ángel Montoya en su libro Angulo (segunda edición, Bogotá. Editorial Minerva, Ltda.,1952); describe los últimos momentos del genio de la cirugía con ingenio inagotable ...sobre su cuerpo se inclinaron las cabezas más ilustres. Las opiniones divagaron por entre sus carnes doloridas y se contradijeron los diagnósticos. Sólo él se mantuvo en su regla de siempre: si yo fuera mi médico, exclamó, me operaría. Pero esta vez la muerte y la ciencia se habían puesto de acuerdo, la una con su silencio macabro y la otra con su ironía final: Zoilo Cuéllar, el gran cirujano, murió de un caso inoperable. El domingo 8 de febrero de 1925 se realiza en ceremonia solemne la inauguración del Hospital de San José, a cargo del doctor Carlos Tirado Macías, presidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá e igualmente jefe de la Clínica Urológica, quien, en compañía del doctor Miguel Rueda Galvis, conforma el servicio de urología del Hospital San José. Funcionaba en el Pabellón San Carlos (en honor al doctor Carlos Tirado Macías) y estaba formado por 12 camas, donde se realizaban cirugías de complejidad a la par de aquellas que se hacían en países más desarrollados.
Con la llegada del doctor Roberto Fonnegra a la jefatura del servicio a comienzos de 1940, y de los doctores Gustavo Escallón y Ricardo Gaviria como urólogos adjuntos a comienzos de 1950, se alcanza un nivel de desarrollo y actualización bastante importante y es así como el 29 de noviembre de 1950 se realiza la grabación del primer video médico colombiano con función docente en el que se muestra la prostatectomía de Millin.
Y es que la docencia y la formación de nuevos urólogos han estado siempre de la mano con el funcionamiento del servicio de urología del Hospital San José: desde 1960 hasta 1965, vinculado con la Universidad Javeriana, desde 1965 hasta 1998, con el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y desde 1998 hasta la actualidad, con la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. Además, los residentes del Hospital Militar realizaron rotaciones en un programa conjunto desde 1970 hasta 1997, las cuales se renovaron en el área de urología pediátrica a partir de 1999. Es de anotar que el doctor Gustavo Escallón Caicedo, quien fue jefe del servicio en las décadas del 60 y 70 fundó los servicios de urología del Hospital San Ignacio y del Infantil, a la vez que era jefe del servicio de urología del Hospital Militar Central.
Con la llegada del doctor Enrique Córdoba Franco se inicia una nueva época de oro en la historia del servicio. El doctor Córdoba nació en Moniquirá el 8 de diciembre de 1926 y recibió su título de médico cirujano de la Universidad Nacional en 1954. Se especializó en urología en Nueva York desde 1955 hasta 1960 y se vinculó al hospital a partir de 1961. Dirigió el servicio de urología durante 25 años (1963 a 1988) y se reintegró nuevamente como docente desde abril de 1996 hasta la actualidad. En 1970, ingresó como asociado a la Sociedad de Cirugía de Bogotá con el trabajo Nefrectomías parciales y en 1980, fue ascendido a la categoría de miembro de número. Merece la pena destacar la labor que ha tenido el doctor Córdoba en la urología colombiana como un verdadero formador de generaciones de especialistas y quienes hemos tenido la fortuna de recibir sus enseñanzas nos sentimos muy honrados y agradecidos; que sea esta la oportunidad de resaltar las cualidades de este verdadero maestro de la urología.
En 1974, el servicio estaba formado por los doctores Enrique Córdoba, Gustavo Escallón, Santiago Barriga y Fabio Gómez. En este año se vinculó el doctor Manuel Marcelo Rueda Salazar en reemplazo del doctor Santiago Barriga, quien continuó su carrera en Bucaramanga. El doctor Rueda es médico cirujano de la Universidad Javeriana con estudios de especialización en urología con el programa de la Universidad del Rosario. Trajo el primer resectoscopio de flujo continuo al país en 1974. En 1978 realizó en el Hospital de San José los primeros monitores peneanos nocturnos en pacientes con disfunción eréctil y colocó las primeras prótesis peneanas. Con un grupo de médicos, lideró el primer proyecto de litotricia extracorpórea en el país; fundó Litomédica en 1988 y adquirió el primer litotriptor que funcionó en Colombia, y que se encuentra en la Clínica de Marly.
En 1978 ingresó como instructor el doctor Cayo Mario Santos, quien formó parte del servicio hasta 1990. El doctor Luis Alberto Blanco Rubio, médico cirujano y especializado en urología en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario forma parte del servicio como especialista a partir del año 1980. En 1990 ingresó como asociado a la Sociedad de Cirugía de Bogotá con el trabajo Gastrocis-toplastia en tuberculosis y ascendió a miembro de número en 1993. Ha desempeñado la jefatura del servicio de urología y del departamento quirúrgico en distintas oportunidades; actualmente es el vicepresidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, desde el año 2000. Entre 1988 y 1990 la jefatura la ocupó nuevamente el doctor Gustavo Escallón Caicedo, época en la cual participaron como instructores los doctores Mauricio Herrera, Pamela Abreu, Oscar Vanegas, Edmundo Castello, Néstor Botía y Carlos Vargas.
En 1990, bajo la jefatura del doctor Manuel Rueda se realiza una reorganización estructural con el fin de poder enfrentar los futuros cambios de la medicina en Colombia, se fortalece el trabajo en grupo, la inversión en equipos, se da una nueva visión financiera y administrativa y se crea un plan de desarrollo que se ha realizado periódicamente hasta la fecha.
Entre 1990 y 1991 ingresan al servicio el doctor Hernán Alonso Aponte Varón, médico y urólogo de la Universidad del Rosario, quien se distinguió por haber sido el primer estudiante de medicina nombrado como Colegial Mayor del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, el doctor Juan Manuel Páez Ospina, médico de la Universidad Javeriana y urólogo del Hospital Militar y el doctor Daniel Fernando Torres Salazar, médico de la Universidad Javeriana y urólogo de la Universidad del Rosario; ellos desarrollaron los programas de cáncer urológico, disfunción eréctil, endourología, nefrolitotomía percutánea y urología pediátrica.
En 1995 se empieza a realizar con equipo propio el programa de ecografía transrectal de próstata y ecografía urológica bajo la dirección de los doctores Mauricio Herrera Vesga y Juan Carlos Camargo Díaz. En 1996, bajo la dirección del doctor Miguel Acuña, se inician los estudios de urodinamia con un equipo Life Teach Janus III, los cuales fueron continuados por el doctor Gonzalo Romero.
Con la llegada de los doctores Jesús Guzmán Charry, médico de la Universidad Javeriana con estudios de urología en el Hospital de San José y la Universidad de Gainsville E.U., y del doctor Marco Aurelio Nossa Mendoza, médico de la Universidad Nacional con estudios de urología en el Hospital de San José y en el Hospital General Centro Médico Nacional de la ciudad de México y urología pediátrica en el Hospital for Sick Children of London con Innes Williams en Inglaterra, a partir de los años 1996 y 1999, respectivamente, el servicio crece con la experiencia de estos eminentes urólogos; su calidad científica, académica y humana, se cuenta como una de las grandes fortalezas, pues es un constante y desinteresado apoyo para los demás urólogos en los casos difíciles, con frecuencia invitados a cirugías de alta complejidad y manejan con éxito la sección de urología pediátrica.
En la actualidad, el servicio está conformado por los doctores Hernán Alonso Aponte Varón, jefe del servicio; Enrique Córdoba, Manuel Rueda, Luis Alberto Blanco, Mauricio Herrera, Daniel Fernando Torres, Jesús Guzmán, Marco Aurelio Nossa, Gonzalo Romero y Fabián Hernández.
El servicio de urología del Hospital San José ha sido protagonista constante en las reuniones académicas y culturales. Sus miembros participan anualmente en diferentes congresos, tanto nacionales como internacionales, con trabajos que han sido galardonados en varias oportunidades. Hoy se realizan procedimientos de gran complejidad y cuenta con las secciones de incontinencia-urodinamia, ecografía e imágenes diagnósticas, salud sexual y reproductiva, urología oncológica, urología pediátrica y trasplantes, entre otras. |
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