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Servicio de ortopedia y traumatología Doctor Jorge Alberto Ruiz R.
Desde febrero de 1925, cuando el Hospital de San José abrió sus puertas al público, se atendieron pacientes con patología del aparato osteomusculo-articular. Varios de sus fundadores habían hecho su entrenamiento en Europa, en donde la traumatología y enfermedades del aparato locomotor hacían parte de la cirugía general.
Tal vez el primer cirujano que ejerció la especialidad de cirugía de urgencias y traumatología fue el doctor Lisandro Leiva Pereira quien estudió y trabajó en Francia en la Ambulancia Americana, entre 1915 y 1917 y, después, como cirujano del ejército francés de 1917 a 1919, en donde fue nombrado Caballero de la Legión de Honor.
A su llegada al hospital, se vinculó con entusiasmo al trabajo en la especialidad como parte del departamento de cirugía. Fue presidente de la Sociedad de Cirugía entre 1929 y 1930, autor del libro de traumatología Tratamiento racional de las fracturas y luxaciones, publicado en 1937, en donde recopila su experiencia, en gran parte ejercida en el Hospital de San José, que él consideraba como su casa. La mayoría de los traumatólogos de la ciudad fueron adjuntos de su servicio en el Hospital de San José.
Fueron cirujanos de gran habilidad quirúrgica que con la misma destreza hacían una trepanación del cráneo, trataban una herida penetrante del tórax o del abdomen, o hacían una desarticulación de la cadera.
En mayo de 1946, los ortopedistas más connotados de Bogotá se reunieron en la casa del doctor Enrique Botero Marulanda para fundar la Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SCCOT), con la finalidad de desligar esta especialidad de la Sociedad de Cirugía General. Seis de sus miembros fundadores estaban vinculados con el Hospital de San José, los doctores: Lisandro Leiva Pereira, Miguel A. Rueda Vargas, Daniel Borrero Durán, Enrique Botero Marulanda, Carlos Dicson y Eduardo Cubides Pardo. En la larga lista de ortopedistas que pasaron por el Hospital de San José se destacan el doctor Eduardo Cubides Pardo, coautor del libro del doctor Leiva Pereira y quien se desempeñó en la jefatura del servicio hasta 1960, y el doctor José Vicente Bernal Salamanca, pionero de la investigación científica en el país y pilar fundamental del desarrollo de la ortopedia nacional.
Con la llegada a la dirección del hospital del doctor Guillermo Fergusson, en 1959, y la renuncia a la jefatura de ortopedia del doctor Eduardo Cubides Pardo, en 1960, se pensó en la reorganización del servicio, con el nombramiento de personal de tiempo completo, con horario de 7 a.m. a 4 p.m., condición que no podían cumplir los ortopedistas que trabajaban en el hospital, doctores José Vicente Bernal, Álvaro Correa R. y Raúl Samper P., quienes renunciaron.
Es llamado entonces por el doctor Cubides Pardo para dirigir y organizar el servicio, el doctor Jorge Ruiz Ruiz, quien trabaja con el doctor Benjamín Rivera Pico, brillante cirujano de la mano, cuya formación como ortopedista la había realizado en el hospital.
El doctor Ruiz había terminado su carrera de medicina en la Universidad Nacional y se entrenó en ortopedia en Canadá, Francia e Inglaterra. Regresó a Bogotá en diciembre de 1960 y se vinculó al Hospital de San José en marzo de 1961. Así quedó constituido el servicio; fueron nombrados residentes los doctores José Vicente Pardo y Ernesto Torres Acuña, mientras que el doctor Rafael Saravia Gallo era el interno. El servicio para asistencia social, contaba con ocho camas en el pabellón Manrique, ocho en el pabellón Ragonesi, cuatro camas de trauma en el pabellón Sáenz Pinzón y Corpas y camas para pacientes pediátricos en el pabellón de niños. Además, había pacientes pensionados, bien fueran particulares o quienes llegaban al hospital sin médico y eran atendidos por el personal del servicio. En total, se contaba con un promedio de 25 camas. La consulta externa de ortopedia, que se realizaba incómodamente en urgencias, se organizó en el segundo piso del hospital, en donde hoy está la oficina de la facultad de medicina, y constaba de un consultorio y una sala de yesos y curaciones, asistidos por una secretaria y una enfermera. Allí se laboró hasta 1970, cuando fue trasladada a las instalaciones de la consulta externa del primer piso, en los consultorios 3 y 4, y, posteriormente, en vista del crecimiento progresivo, ampliada a los locales números 5, 6 y 7.
La sala de cirugía era la No. 3 de la sala Maldonado, ubicada en donde hoy es la oficina del departamento quirúrgico, contigua a la capilla actual, que era la gran sala de cirugía general. La sala de cirugía usualmente tenía las ventanas bien cerradas para que no entraran las moscas, contaba con cuatro lámparas de luz ultravioleta permanentemente encendidas para control bacteriológico y estaba bien dotada: se contaba con una mesa de Albee y un aparato de anestesia con circuito cerrado de éter que era manejado por una técnica, Beatriz Villaneda, entrenada en el hospital y ocasionalmente vigilada por el anestesiólogo de turno en la sala.
Se realizaban allí todos los procedimientos quirúrgicos que en ese momento eran de actualidad. En este ambiente absolutamente familiar, extendido en el tiempo, se hacía muy agradable el trabajo, con un muy bajo índice de infecciones, tal vez por la disciplina quirúrgica que se había implantado en el servicio.
En 1963 se retira del hospital el doctor Benjamín Rivera, quien pasó a la Universidad Javeriana para hacer un postgrado en cirugía de mano. Lo reemplaza el doctor Luis Augusto Díaz, ortopedista entrenado en San Juan de Dios, con gran experiencia en traumatología y quien labora hasta 1968, cuando fue reemplazado por el doctor Rafael Saravia Gallo.
En 1967 presenta el servicio ante la Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología el trabajo titulado Sinovectomía y patelectomía en la artritis reumatoidea de rodilla:167 procedimientos quirúrgicos con seguimiento de dos a cinco años de evolución, una de las series más grandes que sobre el tema se han presentado en la historia de la ortopedia nacional, y que por su seriedad determinó una pauta en el manejo de la enfermedad reumatoidea. Con este trabajo, el Dr. Ruiz ingresó como miembro titular de la SCCOT.
El nacimiento de la facultad de medicina del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en el Hospital de San José en 1966, marca un hito en la historia de la medicina del país. No fue ajeno a este acontecimiento el servicio de ortopedia del hospital. Bajo la dirección del doctor Jorge Ruiz y con la colaboración desinteresada y entusiasta del doctor Rafael Saravia Gallo, quien ingresó al servicio en febrero de 1968, se da inicio al programa de entrenamiento formal en ortopedia y traumatología liderado por el hospital, programa al que se asocian el Hospital Militar Central, el Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos y el Instituto Franklin D. Roosevelt.
El doctor Saravia se había entrenado en Boston en cirugía de cadera y su llegada al hospital determinó un avance muy importante en la cirugía de la cadera, pues por ejemplo, cambió las osteotomías de Milch y de Girdestone por las copas de Aufranc que se colocaron hasta 1972, cuando se iniciaron en Colombia los reemplazos articulares de la cadera; desde entonces el hospital fue líder en este tipo de cirugía, con pautas y protocolos que dieron origen a una escuela. En 1971, al terminar su residencia en el hospital, ingresa como instructor el doctor Rodrigo Pesantez Reinoso, médico ecuatoriano, quien con los doctores Ruiz y Saravia conforman un trío admirable, no sólo por sus calidades humanas, sino por su vocación docente y de entrega a los pacientes. Ellos dan solidez académica y eficiencia al servicio, hasta llevarlo a ser uno de los más importantes del hospital. Inician la formación de decenas de especialistas que a lo largo de Colombia y del exterior han dado lustre y nombre al hospital de San José e indudablemente han liderado la ortopedia nacional.
En el año de 1972, el doctor Saravia realiza con el doctor Pesantez el primer reemplazo total de rodilla en el hospital implantando una prótesis geométrica en una paciente reumatoidea de 26 años de edad. En febrero de1977, ingresa como instructor el doctor Gonzalo Bautista Corredor, entrenado en el servicio y cirujano de excelentes cualidades, quien permanece en allí durante 2 años.
En agosto del mismo año, es nombrado instructor el doctor Édgar Muñoz Vargas, egresado de la facultad de medicina del Colegio Mayor del Rosario quien se constituye en el primer médico rosarista en certificarse como especialista en ortopedia y traumatología. Ese mismo año, al ingresar como miembro titular de la Sociedad Colombiana de Ortopedia, obtiene para el servicio el Premio Nacional Ruth y Eugenio Jeweet con un trabajo titulado Lesiones ligamentarias de la rodilla. A comienzo de la década de los 80, se inicia en el hospital la técnica AO en el manejo quirúrgico de las fracturas, convirtiéndose en pionero de esta técnica en el país, liderada por los doctores Muñoz, Ruiz y Pesantez, quienes hicieron los cursos básicos de esta técnica en los años 78, 79 y 82, respectivamente.
En 1983, al regresar de los EE.UU. el doctor Muñoz inicia en el hospital el desarrollo de la cirugía artroscópica de la rodilla, la que en sus comienzos se hacía sin equipos modernos de video; pero a partir de 1987, y gracias al apoyo de la Fundación Pro Cirugía Reconstructiva CIREC y a través de la Fundación Estrella de la Buena Esperanza, el gobierno sueco nos donó una unidad de artroscopia con toda la tecnología moderna de entonces: cámara de TV. condrótomo, pinzas, etcétera.
En 1986, el doctor Ruiz es nombrado director del hospital, cargo que ejerce hasta 1990. En su reemplazo es nombrado jefe del servicio el doctor Rafael Saravia y el doctor Rodrigo López Rodríguez es nombrado instructor y trabaja en el área de rodilla y hombro, donde se distingue por su alto rendimiento académico y asistencial y se retira 11 años después. Ingresa como instructor el doctor Guillermo Rueda Escallón, quien desde sus comienzos maneja trauma y cirugía de la cadera. El doctor Saravia deja la jefatura en 1988 y es entonces llamado a reemplazarlo al doctor Rodrigo Pesantez Reinoso quien lo hace brillantemente hasta el año 1991, cuando asume el cargo el doctor Édgar Muñoz.
Durante la década de los 80, se erigen las bases de un servicio cada vez más sólido y respetado. Durante la jefatura del doctor Muñoz, y motivado por el desarrollo notable de la ortopedia, se organiza el servicio en clínicas por superespe-cialidades de manera que se nombran varios especialistas; quedan conformadas así: la clínica de cadera, a cargo de los doctores Saravia, Pesantez y Rueda; la clínica de columna, a cargo del doctor Ricardo Londoño; la clínica del pie, a cargo del doctor Luís Guillermo Castro; la clínica de mano, a cargo del doctor Francisco Camacho; la clínica de hombro, a cargo de los doctores Ruiz y López y la clínica de rodilla, a cargo de los doctores Muñoz y López. Igualmente, se crea y desarrolla el programa de subespecialidad en artroscopia y cirugía de rodilla (fellowship) en donde se han formado mas de diez subespecialistas.
En 1995 asume la jefatura del servicio el doctor Guillermo Rueda Escallón, quien se desempeña en tal cargo hasta 1997; se ha distinguido en el hospital por su preparación sólida. Excelente cirujano y gran docente, merecedor del aprecio de sus colegas y discípulos. Nombra al doctor César Rocha Libreros, quien ingresa al grupo de clínica de la rodilla. El doctor Francisco Camacho es encargado entonces hasta 1998; se retira del hospital en el año 2000. En reemplazo es nombrado el doctor Ricardo Londoño, quien lleva a cabo una excelente labor al frente del servicio; más tarde se diploma como epidemiólogo clínico, dando un gran impulso a la metodología y a la investigación. Creó la clínica de trauma vinculando al doctor Carlos Mario Olarte, egresado de nuestro hospital y la clínica de ortopedia pediátrica, a cargo de la doctora Astrid Medina, egresada de la Universidad Javeriana.
En el año 2000, ante la renuncia del doctor Castro, nombra al doctor Santiago Guerrero en la clínica del pié. En la década de los 90, se deben resaltar hechos sobresalientes en el servicio puesto que, durante este tiempo, se desempeñaron como presidentes de la Sociedad Colombiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología los doctores Saravia, Pesantez y Muñoz, respectivamente y fueron innumerables las distinciones y premios obtenidos por trabajos científicos desarrollados en el hospital.
En julio de 2001, asume nuevamente la dirección del servicio el doctor Muñoz hasta mayo de 2002, cuando es nombrado jefe del departamento quirúrgico del hospital, por lo que es llamado el doctor Pesantez a la jefatura. En diciembre de 2001, se inaugura la nueva consulta externa, con instalaciones modernas y gran comodidad, lo que ha permitido desarrollar una consulta cómoda y eficiente. |
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