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Servicio de enfermería Licenciada Ligia Patricia Arroyo M.
La historia del departamento de enfermería del hospital se remonta al año 1883 en El Campito de San José, donde las hermanas de la Presentación de Tours (congregación provincial fundada por María Poussepin en 1659 en Sainville, Francia) se dedicaban al cuidado de religiosas enfermas, huérfanas y mujeres con trastornos mentales. Con el paso del tiempo fue creciendo e inició consultas y tratamientos, así como la dotación de una sala de operaciones quirúrgicas. El 22 de julio de 1902 se consolida la fundación de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, y se reconoce aquí la figura de la hermana Martina quien, citando la frase del doctor Darío Cadena en el libro Itinerario Histórico desde 1902, "se convirtió en el alma de la casa de salud de El Campito y en el ángel tutelar de los enfermos".
Para el 8 de febrero de 1925, cuando se realiza la inauguración pública y formal del Hospital de San José, son los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios quienes asumen la atención de los pacientes hasta el 2 de noviembre de 1928. Cuando las hermanas de la presentación llegan al hospital, su presencia se refleja en el orden, aseo, economía en los gastos y atención a los pacientes. Formaron un personal de asistentes con muchachas jóvenes que desempeñaban funciones de enfermería y oficios domésticos.
Para esta época, la formación de enfermeras estaba determinada por la tradición de dos corrientes, la europea y la americana, que incidían en fortalecer comportamientos centrados en la vocación, el uso de un uniforme de estilo conventual y la supervisión permanente. Las estudiantes de enfermería pertenecían a familias distinguidas, se exigía la utilización de uniformes pulcros y el cumplimiento estricto de normas hospitalarias. Las escuelas funcionaban dentro de los hospitales y las estudiantes vivían en ellos como en una especie de internado. Los directores de las escuelas eran médicos y las subdirectoras enfermeras en su mayoría religiosas y jefes de enfermería del hospital. La enfermera no sólo era la responsable de la atención a los enfermos sino también del mantenimiento y la administración en general del hospital.
En 1937 el doctor José María Montoya presenta el proyecto de la señorita Elena Samper, primera mujer colombiana con diploma de enfermera de New Jersey para fundar una escuela de enfermeras en el Hospital de San José. El plan de estudios comprendía 3 años, tesis y exámenes de grado, las alumnas permanecerían internas todo el tiempo y su campo de práctica eran las instalaciones del Hospital de San José en Bogotá.
Al morir Elena Samper, el 29 de abril de 1939, la escuela continuó funcionando bajo la vigilancia del profesor Manuel Antonio Rueda Vargas quien para aquella época era el presidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá. Como instructora estaba la señorita Rosa Sáenz, graduada en Panamá en 1944. La escuela se clausuró cuando su director, el doctor Rueda Vargas, facilitó que la escuela se fusionara con la nueva escuela superior en las instalaciones de la Universidad Nacional.
La nueva escuela inició tareas a finales de 1944 con 49 alumnas becadas, realizando sus prácticas en los pabellones Sáenz Pinzón y la Pola (hoy Juan N. Corpas) provisto de 32 camas cada una. En 1945 la escuela tomó para sus prácticas los pabellones de maternidad Hipólito Machado y Luis Uricoechea, de modo que se completaron 210 camas para el personal de enfermería.
En 1958 la Universidad Nacional termina el contrato con el hospital y se crea el departamento de enfermería; en respuesta a la necesidad de contar con una persona preparada que se encargara de la administración de recursos humanos y materiales para la atención de enfermería, queda a cargo la señorita Carmen Ramírez, como primera directora.
Carmen Ramírez (enfermera general 1958-1964). Fue también la fundadora y directora de la Escuela de Instrumentación; organizó cursos para que el personal ayudante se capacitara como auxiliar de enfermería, elaboró manuales de funciones y distribución de personal. Enfocó su trabajo hacia la necesidad de organizar el personal en la atención al paciente; destacó la importancia de contar con una profesional en cada pabellón y auxiliares cumplidoras de órdenes de la enfermera jefe encargada: definió que no era conveniente que las auxiliares se dedicaran a las labores de limpieza sino únicamente a labores relacionadas con el paciente y su cuidado cercano; por lo tanto, se debía contar con personal de aseo para pisos y sanitarios.
Había personal diurno y nocturno, externo e interno, con o sin alimentación, con una jornada diaria de 10 horas, la de tiempo completo, y de 4 horas, la de medio tiempo. Matilde de Arriaga (enfermera general 1965-1968) basó su trabajo en el acercamiento con el personal, la reducción de horas laborales y la motivación al personal ayudante para su certificación como auxiliares de enfermería. Stella Tovar (enfermera general 1968-1972). Elaboró el organigrama del departamento de enfermería; reorganizó el pabellón de maternidad; realizó cursos de capacitación sobre cuidado intensivo y también se preocupó por la motivación del personal hacia su trabajo.
Ana Pabón de Ayala (licenciada en enfermería 1972-1975).revisó el reglamento y las funciones del personal; estableció el sistema de boletines y circulares como medios de comunicación; mejoró la presentación del personal; fomentó las relaciones humanas en todos los niveles; organizó el comité de educación. María Teresa Perdomo de Piñeros (licenciada en enfermería 1975-1980) inicia el manual de normas y procedimientos; crea el cargo de asistente administrativa. Para esta época ya los pabellones cuentan con profesionales de enfermería y sólo queda la unidad quirúrgica bajo la jefatura de la hermana Juana quien perteneció a la congregación de las hermanas de la caridad dominicas de la presentación. En 1975 tiene origen la propuesta entusiasta que dejaría huella en la historia profesional de enfermería con la creación de la escuela de enfermería superior en el Hospital de San José, propuesta realizada y liderada por el doctor Juan Consuegra y la enfermera jefe María Teresa Perdomo de Piñeros. Es así como el primero de diciembre de 1976 se concede la personería jurídica y la licencia de iniciación del programa de enfermería de la Escuela de Ciencias de la Salud. El doctor Consuegra fue su primer rector y la decana, María Teresa Perdomo de Piñeros.
Ángela Lopera de Peña (licenciada en enfermería 1980-1981) hace énfasis en la coordinación docencia - asistencia; administra simultáneamente la facultad de enfermería de la Fundación Escuela de Ciencias de la Salud y el departamento de enfermería del Hospital de San José.
Colabora con la consecución de plazas rurales para enfermería en el hospital; motiva las tecnólogas que se encontraban laborando a realizar su nivelación como licenciadas. Julieta Suárez (licenciada en enfermería 1981-1982). Su dirección se basó en la disciplina y reglamentación del personal; reestructuró el departamento de enfermería y se crearon los cargos de cuatro coordinadoras clínicas (mañana, tarde y una cada noche); se preocupó por el reconocimiento y la mejora salarial para el personal de enfermería. Hortensia Ortiz de Cifuentes (magíster en enfermería 1983-1990) basó su administración en la disciplina y cumplimiento de normas. Se reestructura el departamento de enfermería; desaparece el asistente de educación cuyas actividades las asume el comité de docencia - asistencia (facultad de enfermería Escuela Ciencias de la Salud y el departamento de enfermería). Desa-parecen los cargos de coordinadoras clínicas, mañana y tarde, y se crea el de subdirectora, para la coordinación del comité de infecciones se nombra a una enfermera jefe. Se fomenta la profesionalización de la atención de enfermería y la coordinación docencia - asistencia, con la firma de un convenio entre las dos instituciones.
La unidad quirúrgica pasa a ser administrada por las enfermeras jefes y queda la totalidad de los pabellones a cargo de profesionales de enfermería. Se crea el cargo de coordinadora administrativa en el pabellón Guillermo Gómez.
Rocío Moreno de Santacruz (licenciada en enfermería 1990-2000) hizo énfasis en su administración en la motivación, capacitación y participación en el proceso de cambio del personal de enfermería como herramientas fundamentales para el mejoramiento de la calidad de atención al usuario. Reestructura el departamento de enfermería, creando los cargos de enfermeras jefes de áreas, hecho que favorece la coordinación entre lo administrativo y médico como elemento integrador de la excelencia del servicio y establece la reunión científica de enfermería; se difunde la misión del departamento y culmina la elaboración del manual de procedimientos.
Ligia Patricia Arroyo Marles (enfermera especialista en gerencia de la salud, septiembre de 2000 a la fecha) fundamenta su trabajo en la capacitación permanente del personal como estrategia de motivación y mejoramiento continuo. Se establecen las reuniones mensuales con el personal que integra el departamento y destaca el trabajo de cada grupo en la presentación de su área.
Para fortalecer la coordinación del área administrativa y médica, se integran dos profesionales de enfermería al centro de atención al usuario y otras dos al área de auditoría de campo. La estructura se modifica con cuatro enfermeras jefes de gestión, dos coordinadoras y una jefa de gestión en el comité de infecciones.
Como eje fundamental del quehacer de enfermería se rescata el cuidado del marco estrictamente operativo al contexto de la relación trascendente, especializada, humana y cálida que se sabe establecer con cada paciente.
Se establece como cultura del departamento la aplicación de indicadores de cuidado de enfermería para todas las áreas. Se fortalece la relación docente-asistencial y se propone la especialización de todo el personal profesional de enfermería. |
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