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Servicio de neurocirugía Doctor Juan Antonio Becerra S.
Los primeros esfuerzos por crear un servicio de neurocirugía en el Hospital de San José se remontan al año 1957, época en la que fueron nombrados los doctores Ismael Mejía Ro-dríguez y Guillermo Laverde Robayo, quienes tuvieron como adjunto al doctor Germán Gastelbondo Valásquez. No contaban con residentes, internos, ni mucho menos con la estructura adecuada.
El 8 de marzo de 1960, es nombrado como interno Carlos González Moreno, bajo la dirección del doctor Jorge Ángel Villegas, nombrado jefe a partir del 10 de abril. Ambos se dedican a estructurar un servicio sobre bases más firmes; en agosto de ese mismo año nombran como auxiliar a Édgar Triana Aguilar. Este esfuerzo se ve truncado por el viaje de los organizadores a Filadelfia y Alemania para perfeccionarse en los quehaceres neuroquirúrgicos. El doctor Ángel ejerció en Houston y el doctor González en Filadelfia.
Puede considerarse el 15 de enero de 1961 como fecha de inicio del servicio de neurocirugía con el nombramiento de los doctores Antonio José Becerra Lara, como jefe y Luis Edilberto Bonilla Norato como residente. El doctor Becerra estaba recién llegado de realizar su entrenamiento en la Clínica Mayo de Rochester. El doctor Bonilla viajó a Canadá, donde perfeccionó la neurocirugía y después se radicó en la ciudad de Armenia. El 15 de noviembre de 1961 ingresó como residente el doctor Manuel Roberto Palacios Palacios, quien se sumó al esfuerzo de los dos anteriores. El doctor Palacios, al terminar su residencia, se vinculó como docente e inició una serie de viajes a Estados Unidos, donde, en diferentes centros y ciudades, realizó cursos de actualización y perfeccionamiento en la especialidad. Fue jefe del servicio en varios períodos y hoy día es alma y vida del mismo.
Todos ellos iniciaron un arduo trabajo buscando los casos neurológicos en los diferentes servicios del hospital, realizando los exámenes pertinentes en ese tiempo: angiografías, mielografías, neumoence-falografías y ventriculografías. Organizaron un archivo de radiografías, resúmenes de historias clínicas y descripciones quirúrgicas, e iniciaron los procedimientos quirúrgicos a cualquier hora del día o de la noche. Comenzaron las intervenciones para el tratamiento de lesiones de la columna vertebral y la cavidad endocraneana y su contenido. En forma progresiva fueron realizando procedimientos quirúrgicos de mayor riesgo en el campo de la cirugía vascular utilizando la hipotermia y la hipotensión controlada y practicaron con éxito las primeras hemisferectomías cerebrales en el país para el tratamiento de la epilepsia de difícil control. Las limitaciones en recursos técnicos en esa época y el tipo de cirugías acrecentó los méritos del nuevo equipo para empezar a consolidarse como uno de los más importantes del país y del continente.
A principios de la década de los sesenta, la facultad de medicina de la Universidad Javeriana tenía su cátedra de medicina interna en el Hospital de San José, y quien se encargaba de la docencia de neurología era el doctor Eduardo Vallejo Mejía, quien reforzó la mística de la clínica y realizó intensas jornadas en el examen neurológico; se recopilaron y publicaron los casos de abscesos cerebrales vistos en el hospital desde 1958 hasta 1963. El 2 de mayo de 1962 ingresó como residente el doctor Germán Peña Quiñónez. El servicio tomaba más forma y, a la vez que crecía numéricamente, también aumentaba el número de pacientes. A éste se sumó el doctor Guillermo González de Francisco, el 10 de octubre de 1964.
El 21 de junio de 1965 inicia su funcionamiento en el hospital la facultad de medicina de la Universidad del Colegio Mayor de Nuestra señora del Rosario, con lo cual se fortalecen los diferentes departamentos del hospital y el ímpetu académico produce la apertura de nuevos servicios como el de fisiatría, con la vinculación del doctor José Vicente Pardo Hernández, neurorradiología con el doctor Gustavo Sánchez Sánchez y neurofisiología, con los doctores Carlos Moreno Benavides, Antonino Barrios de la Hoz y Gerardo González Haddad. En 1969, al inaugurarse la nueva unidad quirúrgica con salas de cirugía modernas y funcionales y mejores equipos de anestesia e instrumental adecuado, se hace evidente el mejoramiento de todas las especialidades quirúrgicas. Desde entonces fue asignada la sala 11 a neurocirugía.
En julio de 1970 se realiza un convenio con el Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos para que los residentes de neurocirugía de San José realicen su rotación de neurocirugía infantil, bajo la dirección de doctor José Tomás Posada Forero. El 5 de agosto de 1971 se vincula al servicio el doctor Juan Mendoza Vega, quien se encarga de la docencia en pregrado, al tiempo que continúa sus funciones en neurocirugía. Inicia en el hospital y en la facultad las cátedras de historia de la medicina y ética médica.
En 1973, el servicio participó en el XV Congreso de Neurocirugía llevado a cabo en la ciudad de Panamá, con un trabajo referente a la fisiopatología de la región infundíbuloselar en conjunto con los departamentos de fisiología, fisiatría y endocrinología, lo que le generó reconocimiento y elogio internacional.
A finales de 1973, el doctor Becerra Lara solicitó, por intermedio del decano, doctor Arturo Aparicio, la visita de Ascofame para la aprobación oficial, la cual se obtuvo en agosto de 1977. Fueron los evaluadores los doctores José Mora Rubio, Jaime Fandiño Frankie, Arnoldo Levy y Jaime Ruiz. Se estructura así el aspecto docente para los residentes, al tiempo que la labor se hace más estable y justa para sus miembros.
En 1978, el doctor Antonio Becerra Lara es nombrado director del hospital y dos años después presidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, períodos durante los cuales fue nombrado como jefe el doctor Manuel Roberto Palacios. Bajo su dirección se renovaron los equipos y se adquirieron nuevos elementos de trabajo tales como microscopios quirúrgicos, instrumental de microcirugía, un trépano eléctrico, separadores automáticos de cerebro, coaguladores bipolares y un intensificador de imagen con los cuales la cirugía neurológica se hizo más segura y se redujo, a la vez, el tiempo quirúrgico.
En 1984, el doctor Becerra Lara es nombrado decano de la facultad de medicina del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Se organiza el laboratorio y las prácticas experimentales de microcirugía; para estos fines se encarga al doctor Édgar Ordóñez Mora de la instalación del bioterio y de la coordinación de los cursos de microcirugía, orientados a difundir esta nueva disciplina entre los residentes y especialistas de las diferentes áreas quirúrgicas en el hospital y en el país. El doctor Ordóñez proyecta en forma simultánea trabajos de investigación en el campo de la microanatomía neurológica, ayudado por los residentes, con los cuales participa en diferentes congresos nacionales e internacionales. En abril de 1990, con motivo de la celebración de los treinta años de vida del servicio, se llevó a cabo en el hospital un simposio de actualización en neurocirugía, cuyos conferencistas fueron todos especialistas egresados del mismo, y quienes ejercen a lo largo y ancho de la geografía nacional. Cada uno de ellos relató experiencias y trabajos propios de su región.
En julio de 1990, fue galardonando con el premio Federico López, en el Congreso de la Asociación Colombiana de Neurocirugía en Cali, el trabajo sobre Microcirugía de la Región Selar y Paraselar, realizado por los doctores Édgar Ordóñez Mora, Federico Castro Moure, Juan Uribe Arango y Antonio Becerra Gómez. En 1991, durante el XXIV Congreso Latinoamericano de Neurocirugía, son presentados con gran éxito trabajos acerca de la microanatomía del seno cavernoso, el nervio óptico y la región selar.
En abril de 1992, los integrantes del servicio publican su primer manual titulado Pautas de diagnóstico y tratamiento neurológicos, que contiene información básica para orientar a los estudiantes de pregrado y a los médicos generales acerca del manejo de pacientes neurológicos. Dos años más tarde, se publica el Manual básico de microcirugía; algunos meses después, se publica el Manual de procedimientos en neurocirugía, texto básico para estudiantes de medicina, enfermería superior e instrumentación quirúrgica.
En la década de los noventa, se participó activamente en reuniones académicas y gremiales de la especialidad en el país. Se lleva a cabo un programa para el reemplazo del instrumental quirúrgico, mantenimiento preventivo del mismo; se adquieren nuevos equipos, tales como un aspirador ultrasónico, un nuevo trépano neumático, una succión con fuente de luz fría y fibra óptica y se renueva el instrumental microquirúrgico. Se fomentan los programas de clínica del dolor y cuidados paliativos. En septiembre de 2000, el trabajo Estimuladores medulares: una opción para el manejo de los pacientes aquejados de dolor crónico, una aproximación humanista e integral, presentado por los doctores Juan Antonio Becerra Suárez, John Jairo Hernández y Javier Patiño, obtiene mención de honor en el premio nacional de dolor Héctor Tejada Hernández durante el X Congreso Internacional de Dolor.
Han estado vinculados importantes especialistas como los doctores Eduardo Vallejo Mejía, Angela Zea de Ángel, José Tomás Posada Forero, Eduardo Palacios Sánchez, Luis Ballesteros Pérez, Carlos Medina Malo, José Ignacio Barón, Bernardo Pérez, Mario Delgado, Enrique Monsalve, Cecilia Marín, Yadira Ávila, Miguel Liz Planels, Antonio Becerra Gómez y Jesús Rodríguez.
Durante el devenir se ha logrado mantener una alta calidad humana, técnica y científica; no ha sido en vano el reconocimiento nacional e internacional de que ha sido objeto el servicio, así como los miembros que lo han conformado a lo largo de su historia. Un reconocimiento y profundo agradecimiento a nuestros queridos pacientes, base fundamental y acicate que nos obliga a mantener vivo el interés por las disciplinas neurológicas. El servicio registra en sus libros más de 20.000 pacientes, y durante el tiempo de su existencia se han realizado más de 10.000 intervenciones de toda índole.
A lo largo de su historia han sido jefes: Antonio José Becerra Lara (1961-1988), Manuel Roberto Palacios Palacios (1978-1988), Édgar Ordóñez Mora (1988-1991), Jorge Arana Carvalho (1991-1992), Juan Antonio Becerra Suárez (1993...).
Han sido residentes: Luis Bonilla Norato (1961-1963), Manuel Roberto Palacios Palacios (1961-1963), Germán Peña Quiñónez (1962-1965), Guillermo González De Francisco (1964-1967), Jaime E. Ramírez González (1967-1970), Hernán Rojas Erazo (1969-1974), Genaro Vásquez Arizaga (1970-1974), Luis Carlos Gómez Arregocés (1974-1978), Jorge Arana Carvalho (1976-1980), Juan Antonio Becerra Suárez (1977-1981), Fernando Díaz Pechenino (1978-1982), Salvador Nazar Caballero (1980-1985), Wilson Villarreal Cantillo (1981-1986), Carlos Martínez López (1981-1986), John Jairo Hernández Castro (1983-1988), Federico Castro Moure (1985-1990), Juan Uribe Arango (1986-1991), Laurent Bruggeman Vidal (1991-1996), John Jairo Abello (1992-1997), Javier Patiño (1992-1997), César Buitrago (1993-1998) y Fernando Jimeno (1994-1999).
En la actualidad están en entrenamiento: Luis Fernando Casanova (1997), Magda Elizabeth Garzón Tarazona (1998) y Freddy Guillermo Castro (1999).
Hemos de cerrar estas líneas con el registro del trágico e inmerecido fallecimiento del profesor Antonio José Becerra Lara, formador de generaciones de neurocirujanos y médicos, quien sin lugar a dudas ha marcado un hito en la historia médica de nuestro país. Su muerte, producto de la intemperancia y decadencia de una sociedad violenta y aleve, que ha olvidado sus ancestros culturales, nos deja un gran vacío y es el acicate para esforzarnos en seguir sus huellas, trabajando incansablemente por continuar su obra, para que al final del tiempo podamos partir con la satisfacción del deber cumplido. |
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