Ir al contenido de la revista

Servicio de neumología

Doctor Ricardo Durán A.

 

Antes de entrar a comentar la evolución de la neumología en el Hospital de San José, es importante recordarles a los lectores que, la neumología como sub-especialización de la medicina interna, es una práctica de relativo, reciente comienzo, ya que solamente desde principios de los años sesenta toma “independencia” como práctica médica, razón por la cual su ejercicio era desempeñado por médicos generales aficionados al pulmón o expertos en tuberculosis (tisiólogos), por internistas generales, cardiólogos o cirujanos del tórax.

 

El Hospital de San José no esquivó el desarrollo evolutivo de la neumología, y es así como en 1950 llega el doctor Humberto Ibáñez, cirujano del tórax especializado en la ciudad de Nueva York, a manejar la parte quirúrgica y clínica de los pacientes respiratorios, tanto en el Instituto Nacional de Cancerología como en el Hospital de San José. Un par de años más tarde, entra a colaborar en la práctica médica respiratoria el doctor Jorge García, quien, a mediados de 1952, le practica la primera broncoscopia rígida a un paciente con diagnóstico de un tumor de Pankoast.

 

Para el año 1975, el doctor Humberto Ibáñez decide realizar su práctica profesional la mayor parte del tiempo en el Hospital de San José y fortalece la consulta médica del paciente con enfermedad respiratoria; en 1978, y en compañía del doctor José Carlos Miranda, médico de la Clínica Shaio, auspiciados por la firma Purittan Bennett dan inicio a la terapia respiratoria a cargo de las fisioterapeutas Carmen Lilia Rodríguez y Adela Vargas. El fortalecimiento del servicio se ve beneficiado con la llegada en 1979 del doctor Álvaro Morales, médico rosarista procedente de Manchester, especializado en neumología, período en el cual se incrementan las pruebas de función pulmonar, las cuales se realizaban en un espirómetro de aire de 1973. Además, se empezaron a realizar procedimientos endoscópicos, que para principios de la década de los ochenta implicaron la utilización del fibrobroncoscopio.

 

En 1981, ingresa a fortalecer el servicio de terapia respiratoria la fisioterapeuta Marlene Quintero, a quien se le unirían en los años subsiguientes las fisioterapeutas Clara Ramírez y Melba Ruiz. En 1984, el doctor Morales se retira del hospital y queda nuevamente en cabeza del doctor Humberto Ibáñez la práctica quirúrgica y clínica de las enfermedades respiratorias del Hospital de San José. A finales de la década de los ochenta, y por un período de tiempo muy corto, el doctor Carlos Torres, médico neumólogo, reemplaza al doctor Ibáñez (en uso de vacaciones y una licencia) quien, para esa época se desempeñaba, además, como secretario de la Sociedad de Cirugía de Bogotá, y era el encargado de la docencia práctica de la neumología a los estudiantes de la Universidad del Rosario, quienes rotaban por el servicio.

 

En 1991, ingresa al servicio de neumología de nuestro hospital, el doctor Ricardo Durán Acuña, médico internista neumólogo, formado en el Hospital de Santa Clara, con entrenamiento en procedimientos invasores en neumología en la Universidad de Livingston (USA). Con la llegada del doctor Durán, y gracias al patrocinio que obtuvo del doctor Antonio Ucrós (endocrinólogo y en ese entonces decano de la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario), se obtuvo el primer equipo computadorizado para la realización de pruebas espirométricas y se implementaron las pruebas funcionales básicas de laboratorio pulmonar, incluyendo pruebas de reposo y ejercicio gasimétrico y espirométrico; además, se dio un impulso a la realización de procedimientos invasores, incluyendo la fibrobroncoscopia, las punciones aspiraciones dirigidas, procedimientos de drenaje torácico cerrados y biopsias cerradas. En 1994, el doctor Durán es nombrado como jefe del servicio, que para ese entonces funcionaba como unidad de neumología y terapia respiratoria. Esta última, además de las terapeutas arriba mencionadas, contaba ahora con el apoyo de las fisioterapeutas Martha Ordóñez y Aura Inés Moreno a quienes se les uniría más adelante Sandra Zeledón, Juan Carlos Núñez y Getcy Castaño.

 

Durante el segundo lustro de la década de los noventa, en cabeza del doctor Durán se implantó el programa de rehabilitación pulmonar, que permitiría dar soporte a los pacientes con enfermedad respiratoria crónica. Durante los años 1996 y 1997, el servicio aumentó su personal con el ingreso del doctor Guillermo Ortiz, médico internista neumólogo, formado en el Hospital de Santa Clara, y especializado en laboratorio pulmonar en Estados Unidos. Además, creció el número de pacientes atendidos en la consulta externa; se realizaron procedimientos invasores, pruebas de función pulmonar mediante la consecución de equipos para el laboratorio pulmonar, lo que permitiría adelantos en esta área de la neumología. Para mediados de 1998, el doctor Ortiz se retiró del hospital así como el doctor Humberto Ibáñez, pensionado; permanece en el servicio el doctor Durán, quien incorpora, a principios del año 2000, a la doctora Natalia Londoño, especialista en medicina interna y neumología quien, después de un año, se retira, debido a una disminución significativa del número de pacientes atendidos, ya que ni el Hospital de San José, ni la Unidad de Neumología, se escaparon de la crisis que afecta a nuestro país. Hace varios años, sin embargo, ninguno de los integrantes de la unidad bajamos la guardia y continuamos en la labor, fortaleciendo en esta ocasión la atención a pacientes hospitalizados, con un incremento interesante en el volumen de atención a este grupo. A principios de 2002, el doctor Durán vincula a la doctora Juanita Paz, internista neumóloga, como integrante del servicio y docente en semiología de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud.

 
arriba