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Reseña histórica

Doctor Darío Cadena Rey
Presidente de la Sociedad de Cirugía de Bogotá –Hospital de San José
1996 – 2000.

 

La historia de los sucesos importantes siempre está precedida y rodeada de acontecimientos reales que impulsan a los gestores a realizar obras y actos magníficos. Pero también surgen circunstancias secundarias que inciden en las decisiones y muchas veces modifican la dirección de los eventos programados, de tal manera que el destino de los hechos más pareciera una casualidad, una escena espontánea del devenir, que con suerte y tesón incansable de sus actores logran resultados tangibles que benefician a los conciudadanos.

 

Así ha sido el derrotero histórico de la Sociedad de Cirugía de Bogotá. A comienzos del sigo XX, la realidad política y social que padecía el país constituía un verdadero azote a la comunidad. La hostilidad, la beligerancia y la discordia han sido un malhadado patrimonio de nuestra gente, que ha recurrido a los actos guerreros para resolver las diferencias. Entonces con más ideales que hoy, pero siempre acudiendo a la violencia que no hemos podido expulsar de nuestras actitudes y nos sume, como ayer, en luchas fratricidas.

 

Los fundadores y la hermana Martina en la escalera de
El Campito de San José.

En medio de una guerra denominada de los Mil Días, un grupo de diez médicos científicos e intelectuales educados en los centros más famosos de la época en París, Londres y Estados Unidos, con ideas jóvenes, frescas, con verdadero ánimo de progreso y servicio, encontraron un país en ruinas, una medicina anticuada y una sociedad politizada, dominada por el clericalismo. Para poder mantenerse actualizados y surgir en ambiente tan adverso, decidieron reunirse periódicamente, presentar casos clínicos, discutir los tratamientos disponibles y sobre todo leer y analizar los progresos permanentes en otras latitudes, en especial en lo relativo a la cirugía, tal vez la rama más atrasada en Bogotá.

 

Para superar esta difícil situación médica decidieron fundar la Sociedad de Cirugía de Bogotá, en los salones del Club Médico que ellos mismos habían creado un año antes. Corría el año de 1902. Muy pronto entendieron la necesidad de construir un hospital de tal magnitud, que respondiera a las necesidades de salud de una ciudad que navegaba sin rumbo, con sólo San Juan de Dios, incapaz de atender la muchedumbre de enfermos y heridos que acudían en busca de atención, para verlos morir en la puerta o en los corredores, con la mejor intención de médicos, enfermeras y monjas, pero sin recursos ni conocimientos suficientes.

 

Sala de cirugía Maldonado.

Era inevitable intervenir pronto para buscar soluciones a corto y largo plazos. Los diez fundadores aportaron dinero para invertirlo en la casa de salud El Campito de San José, adecuar una sala de cirugía y con la ayuda de la hermana Martina de la comunidad de La Presentación de Tours, lograron poner a disposición de la ciudadanía una clínica quirúrgica que ayudara a resolver el enorme problema sanitario de entonces. Fue tan importante la presencia, la dedicación y el trabajo de la hermana Martina, que los miembros de la Sociedad de Cirugía debemos llevarla en el recuerdo como una fundadora más.

 

La construcción del Hospital de San José fue obra de titanes. Se diseñó en grande por el arquitecto Pietro Cantini, se programó majestuoso y se planeó importante. La ejecución del proyecto fue lenta, difícil, llena de angustias económicas, de incomprensiones, hasta de celos y envidias. Pero los médicos que se comprometieron a la obra magna no podían renunciar a mitad del camino y por eso el empeño en terminar el proyecto se convirtió en una obsesión permanente que logró llegar hasta mucha gente caritativa de la sociedad bogotana, que con sus aportes grandes y pequeños permitieron la inauguración del hospital el 8 de febrero de 1925.

 

Pabellón Sáenz Pinzón.

Vino luego la segunda etapa de dotación y ampliación progresiva de las instalaciones, que resultaron pequeñas para satisfacer la enorme demanda que el pueblo solicitaba y que la Sociedad de Cirugía prestaba con generosidad y cariño. Poco a poco se fueron comprando los lotes aledaños y al tiempo surgieron edificaciones. Con el paso de los años las construcciones se tornaron anticuadas, lo cual obligó a la remodelación de pabellones, y los cambios de la medicina moderna llevaron a la transformación progresiva hacia novedosas salas quirúrgicas, modernos laboratorios, eficientes equipos científicos de alta tecnología que hoy la Sociedad posee y colocan al hospital a la vanguardia de la medicina colombiana, como siempre fue el espíritu de los fundadores y de sus sucesores.

 

La academia siempre ha estado íntimamente ligada a la actividad médica en nuestra Sociedad. Aquí se fundaron las primeras escuelas de enfermeras, de instrumentadoras y de citohistotécnicos. Han pasado los estudiantes de medicina de la Universidad Nacional, de la Javeriana y del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Se crearon las especialidades médicas y quirúrgicas, cuyos egresados le han dado lustre a nuestras instituciones. Los odontólogos y las escuelas de auxiliares de enfermería, las facultades de terapia física, terapia del lenguaje, la respiratoria y muchas más han enviado a sus estudiantes para que aprendan en esta casa de ciencia, tecnología y ética.

 

Facsímil de la primera página del periódico El Tiempo, del lunes 9 de febrero de 1925, que reseña la inauguración del Hospital de San José.

El anhelo permanente de la Sociedad fue la creación de su propia facultad de medicina, tanto que la junta del cincuentenario logró un pequeño auxilio nacional que se decidió invertirlo en este propósito e inclusive en la fundación de la Universidad de San José. En 1951 inicia sus labores la escuela de instrumentadoras, primera entidad educativa propia de la Sociedad. En 1976 se funda la facultad de enfermería y en 1993 la de citohistotecnología. En 1997 a raíz del retiro de la universidad del Rosario, el presidente, la junta directiva de la Sociedad y el Consejo Superior de la Fundación Universitaria plantean ante la Asamblea la creación de la tan anhelada facultad de medicina, que es aprobada sin reparos. Inició labores en 1998 después de superar innumerables obstáculos que personas tanto internas como externas a la Sociedad intentaron interponer sin éxito.

 

Hoy la facultad de medicina es bandera e insignia de la Sociedad de Cirugía de Bogotá y apoyo fundamental para la supervivencia del hospital en estas épocas de zozobra. Con las reformas que con certeza se harán a la Ley 100 de 1993 y apoyados en la Ley 30 de 1992 sobre educación superior, el futuro del hospital y de la Fundación con su proyecto universitario es promisorio y el legado histórico que deja este primer centenario de la Sociedad, será base firme para el desarrollo que harán las generaciones por venir.

 

Sala de cirugía en El Campito de San José.

 

 
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