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Laboratorio de inmunología

Licenciada Luz Adriana Pinzón B.
Doctor Carlos A. Parra L.

 

La necesidad de acceder a algunos conceptos fundamentales de investigación en ciencias básicas, imprescindibles para la formación integral del médico, estimuló al Departamento de Patología del Hospital de San José, caracterizado en su trayectoria por buscar y adquirir nuevos horizontes, a plantear a los estudiantes un campo amplio en la formación de conceptos de investigación básica y de vanguardia que los lleve a ser líderes en su diaria labor.

 

Por esta razón, en el año 1982 el doctor Darío Cadena Rey, jefe del Departamento de Patología decide buscar y brindar soluciones a las inquietudes existentes con respecto a la respuesta inmune en diferentes procesos patológicos. Vincula entonces al departamento al doctor Jorge Alfredo León, biólogo de la Universidad de los Andes y especialista en inmunología en cáncer. Se promueve, así, una nueva etapa de investigación, docencia y apoyo diagnóstico con la formación del laboratorio de inmunología, localizado, en su inicio, en patología, con una bacterióloga en su año de servicio social, Martha Patricia Isaza. Por la escasez de recursos económicos, se buscó patrocinio de varias casas comerciales para la adquisición de los elementos y reactivos necesarios.

 

La actividad docente en la facultad de medicina de la Universidad del Rosario, con los estudiantes de pregrado y los residentes de los diferentes servicios y departamentos, y el incremento de pruebas para el diagnóstico de enfermedades infecciosas, hace que en poco tiempo el laboratorio sea trasladado adonde hoy en día funciona la biblioteca Arturo Aparicio Jaramillo, espacio compartido con fisiología. Son vinculadas las bacteriólogas Martha Locarno y Lulú Angarita para el desarrollo de protocolos de investigación cuyo propósito era evaluar la respuesta inmune específica e inespecífica frente a diferentes tipos de cáncer, leucemias, linfomas y en pacientes desnutridos. La intervención y apoyo de diversos servicios como ginecología, pediatría, unidad de cuidados intensivos, hematología y unidad renal fueron de gran importancia.

 

Se vincularon al servicio Ángela Labrada y María Fernanda Gutiérrez para realizar el montaje de cariotipos y brindar apoyo a la consulta de genética. Para la misma época, el incremento del número de perfiles y manejo de “torch” hace necesario el traslado de la bacterióloga Aura Stella Alayón quien se desempeñaba como tal desde hacia varios años en el Laboratorio Clínico.

Al transcurrir el tiempo, se abrieron plazas rurales para los estudiantes de medicina cuyo objetivo principal era el desarrollo de protocolos de investigación en enfermedades autoinmunes. En 1990, estos proyectos se cancelan y el laboratorio es trasladado al Pabellón Buendía, bajo la dirección del doctor César Albarracín, quien fomentó la revisión de diversos temas en interacción con diferentes servicios.

 

En 1995, el laboratorio inicia su vinculación con la Facultad de Citohistotecnología de la Fundación Universitaria Ciencias de la Salud (FUCS), brindando conocimientos teóricos y prácticos en la asignatura de biología y en el año 1999 con la Facultad de Medicina en la cátedra de inmunología. Durante estos años, diferentes personas han colaborado con sus conocimientos y apoyo incondicional como: Jorge Alfredo León, Carolina Gutiérrez, César Albarracín, Nancy Córdoba, Carlos Restrepo, José Bayán Yung y Luz Adriana Pinzón Burgos.

 

Actualmente, las directivas de la FUCS, en conjunto con la Dirección del Hospital de San José, han tenido a bien patrocinar la adecuación de un lugar dentro del hospital, Pabellón Santa Teresa, en el que, además de prestar servicio a los pacientes con ciertas pruebas de diagnóstico clínico especializado, exista la infraestructura de laboratorio que permita la promoción del interés entre los estudiantes de pre y posgrado por la investigación básica en ciencias biomédicas.

 

En este orden de ideas, además de brindar un lugar adecuado para las prácticas de la cátedra de inmunología de los estudiantes de medicina, en el futuro el laboratorio de inmunología contará con dotación de equipos necesarios que permitan el desarrollo de proyectos de investigación en inmunología básica, que será una buena coyuntura para la implementación de otras disciplinas como la biología molecular, la bioquímica y la biología celular. De esta manera, se pretende que el laboratorio de inmunología sea escenario propicio para que el médico formado en la FUCS tenga acceso a lecturas y a algunos modelos experimentales relacionados con las bases moleculares de las enfermedades y, a la vez, evalúe la posibilidad de seguir la carrera de investigador, como una importante alternativa de realización profesional en el futuro.

 
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