No hay registros oficiales, se presumen unos 800 mil afectados en el país
| Disparados casos de espasticidad
Esta alteración muscular produce graves estragos en los pacientes. Acciones básicas como comer, sujetar objetos o caminar pueden perderse.
Ambito Médico
 

Redacción

Bogotá. Los casos de espasticidad se han incrementado en Colombia a tal punto que ya algunos expertos consideran este un problema de salud pública. La alteración se presenta como una respuesta anormal del sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) cuando este sufre algún tipo de lesión como trauma cráneo-encefálico, accidentes cerebro-vasculares (ACV) e hipoxia cerebral, especialmente en la etapa perinatal.

La espasticidad no es considerada una enfermedad, sino una secuela de las afecciones antes citadas, pero genera alta limitación en la movilidad articular y en la ejecución de los patrones motores (caminar, correr, escribir, comer...), así como aumento del tono muscular de manera permanente, contracciones, rigidez y, por lo tanto, severa discapacidad, según explica el médico fisiatra experto en el tema Javier Benavides.

Aunque en Colombia no hay cifras certeras, se presume la existencia de unos 800 mil afectados, teniendo en cuenta los cálculos de población y las estadísticas de personas que padecen el mal en países con similar número de habitantes, como España.

El doctor Benavides señala entre las razones para el incremento de la espasticidad que los programas de prevención del riesgo en salud son poco efectivos y la frecuencia con que nacen niños con parálisis cerebral, cuyas tasas mundiales son altas (2 a 3 por cada 1.000 nacidos vivos). Así mismo, por la situación de violencia Colombia ofrece unas condiciones favorables para los traumas cráneo-encefálicos y raquideomedulares, que juegan un papel preponderante en la incidencia. “Otra razón es que el riesgo cardiovascular en adultos hace que la presencia de la enfermedad cerebro-vascular y de ACV, en cierto modo, se mantenga y persista, exponiendo a quienes no practican hábitos de vida saludables. El infarto del miocardio y las enfermedades coronarias y cardíacas traen consigo un riesgo incrementado de lesiones cerebrales que, si bien no aumentan, mantienen el problema”, enfatiza el especialista.

Tratamiento

El tratamiento de esta anomalía debe ser multidisciplinario y es fundamental combinar medidas como la terapia física, la educación familiar, la adaptación de instrumentos como órtesis, medicamentos orales y relajantes musculares o neuromodulares inyectados, entre los cuales “la toxina botulínica bajo la marca registrada Botox® ha cambiado la historia de la rehabilitación de estos pacientes neurológicos, porque tras la aplicación de las dosis indicadas teniendo en cuenta un plan determinado, un estudio clínico individualizado y siguiendo los controles de rigor, los patrones motores se vuelven ejecutables y funcionales, es decir, que los pacientes ven un gran cambio en su calidad de vida, con mínimos efectos adversos porque se trata de un producto seguro”, afirma el especialista.

Advierte que en el mercado existen otros medicamentos, pero estos tienen una tasa alta de efectos adversos, por lo que no son recomendables.

Hace énfasis en que el Botox® no puede ser suministrado por profesionales inexpertos, sino por quienes poseen el conocimiento sobre el funcionamiento fisiológico y mecánico del cuerpo humano, y el entrenamiento en la aplicación de la sustancia para que llegue a los músculos que se requiere tratar.

El experto manifiesta que con 2 ó 3 aplicaciones de la toxina y el cumplimiento del plan complementario del tratamiento, un paciente puede mejorar en unos 6 u 8 meses.

“La poca efectividad de los programas de prevención del riesgo en salud es una de las causas del aumento de la espasticidad en Colombia”: Javier Benavides, MD

 
 
 

Comentar el artículo Enviar el artículo a un amigo

COPYRIGHT © 2008 LEGIS S.A.
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.
Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved