La SOCIEDAD COLOMBIANA DE PEDIATRA, reconoce los adelantos alcanzados en la disminución global de la mortalidad infantil y neonatal, pero debe resaltar que las cifras de la mayoría de nuestros departamentos están por encima del promedio nacional y algunos como el Chocó y los antiguos territorios nacionales arrojan datos similares a los del África sub-sahariana y el sur de Asia, y lamentablemente los departamentos de la Costa Norte, no se alejan de ellas.
Adicionalmente, amplios sectores marginados y socialmente deprimidos de nuestras ciudades rodean y arrojan datos similares a los de países extremadamente pobres, con altos indicadores de mortalidad infantil y neonatal.
En términos generales, en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el país perdió los primeros cinco años en la lucha contra la pobreza, se amplió la brecha en la distribución del ingreso, poco se ha hecho por generar empleo de calidad e ingreso laboral digno y se acerca al 2015, sin lograr el acuerdo que suscribió con más de un centenar de países en la Cumbre del Milenio, celebrada en el año 2000.
Lejos de celebrar falsas ilusiones, cifras y mediciones no depuradas, la necesidad de reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad de los niños menores de 5 años, el 4° de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, nos obliga como sociedad civil no solo a evidenciar y denunciar la realidad del país en ese aspecto, sino a proponer y actuar para definir proyectos y programas que además de suplir carencias modifiquen la situación actual.
La SOCIEDAD COLOMBIANA DE PEDIATRIA, consciente de su responsabilidad con la comunidad, propone programas de capacitación en la atención del niño y del recién nacido, tales como los de REANIMACION NEONATAL, STABLE (Estabilización postreanimación) y AEPI con su componente neonatal, en alianza con los capítulos de nuestras distintas subespecialidades y entidades oficiales, para educar al personal de salud que atiende recién nacidos y niños y lograr con estas medidas de baja tecnología y alto impacto, contribuir a la disminución de la mortalidad en los primeros años de vida.
Insistimos, no ha llegado aún el momento de celebrar, y contrastando con esto, el país y el gobierno están muy lejos de alcanzar el compromiso adquirido en el 2000, por lo que es necesario un esfuerzo serio y decidido para enderezar el rumbo, papel en el que nosotros tenemos un compromiso que debe empezar por descubrir este tipo de “mentiras oficiales” y proponer alternativas ciertas.
Hernando A. Villamizar Gómez
Presidente Sociedad Colombiana de Pediatría
SOCIEDAD COLOMBIANA DE PEDIATRIA
Comprometida con la infancia |