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Manejo de las masas del cuello Indice de la revista - Siguiente - Cuadro sinóptico Para desarrollar este tema, se optó por utilizar la metodología descrita en la Universidad de McMaster,1 que consiste en la presentación de un caso clínico que se desarrolla por medio de preguntas y respuestas basadas en la evidencia científica disponible, también llamada Medicina Basada en la Evidencia. Esta metodología parece tener un mayor impacto en el uso de la información por parte del lector, pues es una representación virtual de una consulta clínica diaria y tiene la ventaja de ofrecer respuestas que pueden ser sustentadas por artículos médicos. Caso clínico Doña Consuelo, es una mujer de 44 años procedente de Bucaramanga, que consulta por una masa en el cuello que descubrió de manera accidental, mientras se miraba al espejo. No refiere ningún síntoma asociado. Como antecedentes, informa haber tenido seis embarazos, cuatro partos normales y dos abortos. No sufre de ninguna enfermedad en el momento ni consume medicamentos de manera rutinaria. Es fumadora de medio paquete de cigarrillos diario y nunca ha sido intervenida quirúrgicamente. Al examen físico presenta un nódulo de 2 centímetros de diámetro ubicado en el triángulo carotídeo del cuello, que se mueve con la deglución. Esta masa es blanda, móvil y no duele con la palpación. No presenta adenomegalias en el cuello ni en otra región. El resto del examen físico no demuestra hallazgos anormales. ¿Qué debe hacer su médico general? Cuando un medico se enfrenta a un paciente que presenta una masa cervical, varias preguntas surgen de inmediato. Entre las más importantes para definir una estrategia diagnóstica, se encuentran: 1.¿Cuál puede ser el órgano que originó esta masa?
Hace mas de 15 años, Gray acuñó la “ley de los 80” después de estudiar cerca de 8.000 consultas por masa cervical.2 Esta ley establece, que de todas las consultas por masa en el cuello, 50% corresponden a nódulos originados en la glándula tiroides y el 50% restante es de origen extratiroideo. A su vez, de estos nódulos extratiroideos, 80% son de origen neoplásico, de estos 80% son malignos, de los cuales 80% son metastásicos y de estos el 80% tiene su origen primario en un órgano localizado por encima de la clavícula (lengua, laringe, faringe, cavidad oral, etc.) (figura 1). Además de la información que provee la “ley de los 80”, durante el examen físico el examinador puede recoger información que le indique si la masa es de origen tiroideo o no. Los hallazgos clínicos más sensibles para identificar las masas de origen tiroideo son su localización en el triángulo anterior del cuello, limitado lateralmente por los músculos esternocleidomastoideos y superiormente por el borde inferior de la mandíbula; y su movimiento simultaneo con la deglución3 (figura 2).
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