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La productividad, base de la competitividad

María Alexandra Matallana, Edna Sandoval. Odontólogas.

Cuando se está en medio de un paradigma
es difícil imaginar cualquier otro paradigma.
Adam Smith

Introducción

El movimiento hacia la adopción del enfoque de competencia del recurso humano se ha relacionado con los cambios, que en diferentes ámbitos se registran actualmente a nivel global. Mertens en 1997, en particular, asoció las competencias con la estrategia de productividad, competitividad y gestión de recursos humanos.

Para este autor, las organizaciones del sector productivo han entendido la necesidad de prevalecer en el mercado generando ventajas competitivas, donde el recurso humano que emerge de un mercado educativo e ingresa a un mercado laboral, se convierte en colaborador de la organización a favor de los objetivos de la empresa. Así, se concluye que el surgimiento del enfoque de competencias laborales está relacionado plenamente con la estrategia de competitividad, la calidad profesional y la productividad de los individuos en su trabajo.

El sector salud no ha sido ajeno a este movimiento. Dentro del marco creado en Colombia por la ley 100 de 1993 se cambiaron las condiciones generales de interacción entre la oferta hospitalaria y la demanda de los servicios de salud. Además, las instituciones se vieron enfrentadas a un mercado competitivo que las obligó a tener en cuenta unas reglas totalmente desconocidas y a exigir habilidades de gestión, lo cual en muchos casos resultaba ajeno para el recurso humano formado en el área de la salud.

Hoy en día se considera que la productividad de las organizaciones está fundamentada en la capacidad de gestión de las personas y en el nivel de tecnología de producción; sin embargo, entran también otros factores como son la capacidad de investigación, adaptación, apropiación y desarrollo de tecnología de producción. La productividad también es esencial para incrementar los salarios y el ingreso personal. Un país que no mejora su productividad pronto reducirá su estándar de vida.

Productividad: efectividad organizacional

La productividad se entiende como una razón matemática entre el valor de todos los productos o servicios fabricados o prestados y el valor de todos lo recursos utilizados en prestar el servicio en un intervalo de tiempo dado; si esta razón resulta mayor que la unidad, indica que de alguna manera se está agregando valor a los recursos dentro de la producción.

La productividad o efectividad organizacional permite conocer el logro de objetivos, el aprovechamiento óptimo de los recursos, la satisfacción del personal y clientes; el acuerdo entre sus integrantes sobre lo que se está haciendo y la forma en que se logran los fines de la organización, que, en últimas, se traducen en la rentabilidad económica del negocio, el desarrollo integral de los recursos humanos y la calidad de servicios.

La mayor dificultad para esta medición es la diversidad de variables que se utilizan. En el área de servicios, como son los hospitales, no existe un modelo de medición como tal, debido a la diversidad y el carácter de inmediatez en el consumo que las caracteriza; pero existe un gran número de indicadores empleados tradicionalmente, para medir la productividad de las empresas productoras de servicios. Lo más importante en este análisis es el descubrimiento de posibles ahorros que se puedan hacer en los insumos y formas de producir, en el uso de los servicios públicos, en la tecnología, que llevan a disminuciones significativas en los costos de producción y, por ende, al encuentro de precios competitivos en el mercado.

Cada hospital es una empresa que dispone de recursos que emplea en su proceso productivo y que deben ser gestionados de la manera más eficiente. El proceso productivo que se origina tiene como finalidad que los pacientes que ingresan en el hospital salgan con mejor salud. Utiliza dentro de la producción factores como recursos humanos, equipo, capital y materias primas (figura).


Figura. Interacción entre los recursos encontrados dentro de un hospital y el producto final de este.

Estrategias para medir la productividad

¿Cómo y sobre qué medir la productividad en las instituciones de salud? Es una pregunta que a diario muchas instituciones se hacen, más ahora cuando existe una crisis generalizada dados los excesos de capacidad instalada e inadecuada distribución de los servicios; estas son algunas de las probables causas que han sido planteadas en la crisis hospitalaria actual en Colombia.

Para medir la productividad en la atención médica, es necesario cuantificar la relación existente entre el número de actividades producidas, sobre el número de recursos necesarios para lograrlas, en la unidad de tiempo elegida.

Se entiende por “actividad de atención médica”, a la acción o conjunto de acciones que deben realizarse para obtener un objetivo de salud definible y mensurable. Ejemplo: consulta, inyecciones, vacunaciones, intervenciones quirúrgicas, unidades de laboratorio, etc.

Si las actividades producidas se denominan producto y los recursos para lograrlos insumos, el rendimiento estará dado por la relación producto-insumo. Se puede tomar como ejemplo la siguiente relación:

Frente a dos servicios que generan el mismo producto, será más eficiente o tendrá más rendimiento aquel que lo haya logrado con el menor insumo. En cambio, frente a dos servicios que tengan el mismo insumo, será más eficiente aquel que logre un mayor producto.

El gerente de una organización se enfrenta a dos posibilidades: o realiza una estrategia de “minimización del insumo” lo que significa racionalizar la utilización de todos los recursos implicados en la producción (humanos, físicos y tecnológicos) o se enfrenta a una “maximización del producto” que se refiere a lograr un aumento en el número de eventos obtenidos en cada unidad productiva.

Otro ejemplo que se puede citar es salas de cirugía, donde la productividad será de la siguiente forma:

De todas formas, la productividad debe ser vista como un concepto integral dentro de la institución y deberá ser obtenida en todos los niveles jerárquicos de la misma. Así mismo deberá estar acompañada de un proceso con el cual la población al servicio de la empresa sienta que su trabajo y la medición del mismo le aportarán como persona y que dichas acciones repercutirán sobre una sociedad en su conjunto. Bajo esta visión la empresa en su totalidad podrá acercarse a estándares óptimos de calidad.

Desde la perspectiva de Brinkerhoff y Dressler, la productividad, medida por cada nivel y unidad deberá incluir:

  • Establecimiento de la misión. En ella se identifican los objetivos y los consumidores por región de la unidad. Dicha misión deberá ser amplia y congruente con la misión de toda la empresa. Expresa la razón de ser de la unidad y qué es capaz de lograr. Su redacción debe ser breve. Expresa resultados en términos y no en actividades.
  • Expectativas, las cuales deben identificarse por productos y servicios según los consumidores. La calidad consiste en ajustarse a lo que el consumidor le gusta y desea en un momento determinado.
  • Productos claves, sobre todo los que son más importantes para la misión de la unidad, que respondan a las expectativas de los usuarios y que representen la mayor dedicación de recursos. En algunos casos, un único producto puede ser el que mejor represente la unidad y su razón de ser. Una regla que generalmente se usa es que el 20% de los productos consumen el 80% de los recursos. Dichos productos deben reunir los siguientes tres requisitos: 1) importancia del producto para la misión de la unidad; 2) importancia del producto para satisfacer la necesidades y expectativas de las consumidores y 3) la cantidad de recursos requeridos para elaborar dicho producto. La respuesta a este punto deberá salir del trabajo conjunto entre el staff, la opinión de los consumidores y la revisión del componente histórico de la unidad.
  • Principales funciones. Deben representar claramente el proceso productivo de la unidad y cuáles son los insumos requeridos para la producción. Se hace mediante una metodología de análisis funcional en la que el proceso de capacitación o de formación posee un gran peso.
  • Selección de medidas de productos. Es la técnica para medir uno o más productos claves que posean alta calidad y productividad, de los cuales se tenga mayor información, sean fáciles de medir, que involucren a otros procesos, cuya calidad y durabilidad sea mantenida por largo tiempo, que ya haya demostrado éxito (con fines de motivación), con inputs conocidos y controlables. Es una decisión que involucra consideraciones técnicas y políticosociales.
  • Selección de medidas de insumos. Para los productos escogidos en el apartado anterior se seleccionan los insumos más críticos y la forma para obtenerlos oportunamente y con calidad. Las variables a tener en cuenta se relacionan con las anteriores y, en principal medida, se deben incluir aquellos que realmente influyen sobre la productividad.
  • Construcción de un índice. Consiste en mezclar los dos items anteriores y nuevamente, lo importante es construirlos desde la necesidad y con objetividad. Su elaboración deberá ser sencilla y deberá ser concreta.

La productividad ocurre dentro de un dinámico complejo organizacional lo que significa que la cultura organizacional, los valores y la experiencia de los miembros, así como el contexto político y la historia de la institución deben ser tenidas en cuenta para el éxito. Como consecuencia se hacen las siguientes recomendaciones:

  • La medición de la productividad debe ser manejada como un cambio estratégico en la organización.
  • El mejoramiento de la productividad y su medición repercutirán en un liderazgo fortalecido.
  • Los esfuerzos iniciales se deben enfocar hacia objetivos que tengan alta probabilidad de éxito.
  • Tenga en cuenta lo que han hecho administraciones anteriores.
  • Esté alerta y tenga en cuenta qué ramificacones políticas puede tomar el proceso de seguimiento a la productividad.
  • Permita que la productividad toque todos los niveles de la empresa.
  • Establezca redes de comunicación y de procedimientos que minimicen las sorpresas.
  • Provea la capacitación y el soporte necesaros para implementar y sostener los esfuerzos de mejoramiento.
  • Evalúe el sistema de medición de productividad y difunda el proceso en toda la organización.

En conclusión, el análisis de la productividad debe hacerse cuidadosamente en busca de las cifras que den explicaciones a los cambios que se van presentando a lo largo de un periodo.
El mejoramiento de la productividad debe concebirse integralmente en los hospitales como una estrategia de supervivencia ante las condiciones actuales de competitividad que están planteadas desde la ley y ante las cuales la institución que logre marcar la diferencia, generará valor, mejorará su productividad y logrará sostenerse en el largo plazo.

Lecturas recomendadas

Brinkerhoff, Robert & Dressler, Dennis. Productivity measurement. Aguide for managers and evaluators. SAGE publications, Inc. 127 p.
Corella, Jose Maria La Gestión de los Servicios de Salud. Editorial Díaz de Santos.
Demsetz, Harold. La Economía de la Empresa. Alianza Económica.
Errasti, Francisico. Principios de Gestión Sanitaria. Editorial Díaz de Santos.
Escuela Colombiana de Medicina. Productividad factor estratégico de la competitividad global. Luis Ernesto Blanco Editorial.