Informática médica en la práctica pediátrica ambulatoria


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En un medio ambulatorio es difícil y caro incorporar una conexión a Internet rápida; sin embargo, una conexión telefónica económica, y fiable se puede usar para acceder virtualmente a toda la información médica existente en la Web. Se puede recurrir a Internet para recabar información clínica de las revistas científicas y para actualizaciones de educación médica mientras se trabaja en el consultorio.13 Nuestra práctica se ha beneficiado de algunos casos muy graves y gratificantes como el trasplante del Rex-Shunt en un muchacho de doce años. Usando nuestro computador en la oficina, con un módem estable y fiable, pudimos establecer conexión telefónica con un proveedor de servicios locales de Internet e investigar vía Medline la más reciente publicación que contenía ciertas palabras clave. Nuestro practicante de pediatría general pudo valerse del texto completo para determinar el tratamiento más adecuado para este paciente. La Web ofrece al pediatra un acceso a la información clínica que puede distribuir más tarde, vía correo electrónico, a sus pacientes. Esta información puede tratar casos de dolencias propias de determinada estación o enfermedades permanentes. Los problemas en el uso de Internet residen en buscar la información primero y luego juzgar su calidad.14 Puesto que Internet se vale de varios servidores, es evidente que la información en línea no será útil, en particular para los profesionales de salud. Sin embargo, algunos sitios contienen la información clínica indispensable, como sistemas de búsqueda que pueden dirigir al médico a la respuesta deseada.

Una reciente publicación en Pediatrics in Review proporciona una guía de referencia rápida, inspirada en el manual de bolsillo del residente, que ofrece una información firme y útil, organizada por categorías clínicas empleadas por la Academia Americana de Pediatría y por el programa PREP de la AAP.15 Una de las aplicaciones más comunes y útiles de Internet es una lista de correo. Un grupo de noticias es semejante a una lista del correo electrónico y opera casi de la misma forma como una lista de noticias tradicional impresa en papel, donde cada persona en la lista recibe una copia idéntica de cada mensaje. El uso del método electrónico de responder a un mensaje enviado a esa lista permite a un grupo de pediatras, que practican en medio ambulatorio, comunicarse entre sí con otros pediatras para resolver los problemas de manejo encontrados en la misma situación. Dichas listas se conocen como grupos de noticias, contenidas en un popular paquete de programas (L-Soft International, Inc. Landover, MD), pero no todas las listas de correo usan el mismo programa. La siguiente es una lista de algunas, aplicables a la práctica pediátrica (tabla 1).


El Asistente Digital Personal

Las computadoras de mano, por sus características, facilitan el acceso a la tecnología a los pediatras que operan en su área ambulatoria. Tal como los médicos están empleando cada vez más los Asistentes Digitales Personales (ADP) para su uso personal y la atención al paciente, los pediatras deben considerar adoptarlos para la información clínica, como interacciones farmacológicas y guías anticipadas de ejecución.16 El ADP es un aparato (derivado de los directorios electrónicos) liviano, económico, de tamaño 7,6 x 12,7 cm. El ADP puede ser una herramienta de computación útil para rastrear informaciones sobre pacientes, independientes de las almacenadas en el sistema de información principal en el consultorio. En la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI) del Hospital Mount Sinai de Toronto, los médicos y el personal paramédico están equipados con el computador de mano Palm III, que contiene información de referencias, incluso protocolos de manejo de la UCI, protocolos de investigación, farmacopeas, y calculadoras personalizadas.17 Las notas de evolución se imprimen directamente desde el minicomputador y se incorporan en la historia clínica del paciente. Ese mismo procedimiento se puede llevar a cabo en el campo ambulatorio pediátrico, donde el ADP contendrá algún tipo de sistema de seguimiento del paciente, referencias de datos clínicos, y una calculadora para establecer la dosificación pediátrica.18 Terminada su tarea, el pediatra puede imprimir los datos recogidos y anexarlos al archivo de su paciente. Un paso más adelante sería enviar los datos al servidor central en donde están archivados los datos de todos los pacientes. El esquema ahorraría en la práctica la necesidad de mantener un registro impreso de cada cliente, con economía de espacio en el consultorio.

Recientes estudios indican que una práctica clínica más eficaz de la medicina requiere algún tipo de tecnología para evaluar y diagnosticar con rapidez a un paciente.19 El ADP le permite al pediatra compilar diagnósticos e informes de facturación con prontitud y precisión y, del mismo modo, solicitar reembolsos con el objeto de reducir glosas por errores diagnósticos y de facturación que, a la vez, dan como resultado demoras o pérdidas de ingresos. Es posible dotar a estos computadores de mano con programas comerciales o individualizados que corresponden a datos recogidos del antiguo sistema impreso.20 Los formularios diligenciados podrían guardarse en el dispositivo de mano hasta la realización de la sincronización siguiente, cuando se someterán a una Página Activa del Servidor para ser procesadas. Desde una perspectiva clínica, los ADP están abriendo el camino hacia el uso de la informática al lado de la cama del paciente, para recoger la información sobre la marcha respecto a la atención de éste.21 Para estas y otras aplicaciones clínicas similares el ADP será una herramienta útil para cualquier pediatra en su práctica ambulatoria.

Requisitos de seguridad del Acto de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro de Salud

El Acto sobre portabilidad (nota del traductor: modalidad de usar la misma información en diferentes computadores) y Responsabilidad del Seguro de Salud (APRSS) de 1996, de los Estados Unidos, es quizá una de las legislaciones más ambiciosas de nuestra generación sobre el seguro de salud. Prácticamente cada sector del sistema de salud, incluso la práctica ambulatoria pediátrica, deberán rediseñar sus sistemas de información clínica para proteger la infraestructura de la información de sus pacientes.22 No es posible abordar la transferencia de información sobre las atenciones de salud sin establecer primero un lenguaje común para la misma y sin despertar suspicacias respecto a la pérdida de la privacidad. Como resultado, el APRSS requiere regulaciones que establezcan estándares para datos codificados y sintaxis de mensajes a fin de ofrecer un lenguaje común para el intercambio de información respecto al cuidado de la salud, regulaciones para proveer seguridad a los datos sobre los estados de salud, y reglamentación para proteger la privacidad de las historias clínicas de los pacientes.

En teoría, toda información individual e identificable sobre cuidados de salud sólo se proporcionaría a las personas que de forma absoluta la necesitan, y sólo con el permiso expreso del paciente involucrado. En realidad, sin embargo, la conducta diaria requiere que esa información sobre atenciones de salud sea de libre acceso para los proveedores de dichos cuidados. En términos del APRSS, tales informaciones o divulgaciones entran en las categorías de tratamiento, pago, y funcionamientos de la atención de salud. Las regulaciones del APRSS sobre privacidad, por lo tanto, intentan definir los usos o las divulgaciones de esta información que representan procedimientos normales de la atención de salud y los que constituyen una excepción y, luego, determinar las medidas del manejo de cada situación.23 Las regulaciones de privacidad se extienden a los archivos identificados de forma individual procedentes de cualquier fuente y concierne a quién puede verlos todos o parte de ellos. Estas regulaciones afectan, por consiguiente, la práctica clínica, la investigación, y las publicaciones.

Al guardar, recuperar y transmitir la información electrónica sobre el paciente se corre el riesgo, por una parte, de que personas no autorizadas tengan mayor acceso a dicha información; pero, por otra, también surge la posibilidad de no tener acceso a la información por fallas en el sistema. Por eso, las normas de seguridad intentan definir las medidas que se deben tomar para establecer que la información almacenada esté disponible para quienes la necesitan y cuando se necesite, que sea auténtica y que sea protegida contra el uso o la divulgación por parte de personas no autorizadas. La percepción del APRSS es que la información sobre la atención de salud esté apropiadamente distribuida con base en una necesidad del conocimiento.24 El uso o la divulgación de la información para cualquier propósito debe limitarse a ese subconjunto necesario para la práctica diaria.

Será, por consiguiente, importante para pediatras entender e incluir las normas del APRSS al adoptar un sistema de Registro Médico Electrónico en la modalidad ambulatoria.

Nota del editor: Esta sección sólo compete a los médicos que practican en el territorio de los Estados Unidos. Para otros países existen legislaciones particulares.

Conclusión

La informática médica puede desempeñar un papel importante al mejorar la atención centrada en el paciente pediátrico ambulatorio. Esta práctica extramural, por muchas razones, está en mora de incorporar la tecnología computadorizada en sus actividades y de aplicar el uso de la informática de forma consistente en el manejo médico para que se pueda atender con eficiencia al paciente ambulatorio. El retraso prolongado para llevar a la práctica la tecnología de computación en el consultorio del pediatra, se puede atribuir al costo de dicha tecnología respecto al reembolso para el profesional, y también a la falta de entrenamiento del facultativo en el área de la informática. El uso de herramientas como los ADP y los sistemas de RME le permitirá al pediatra no sólo aumentar su productividad sino darle calidad superior a la atención de su paciente.

Sobre todo, es el deseo de los autores de este artículo de revisión que las aplicaciones de computación e informática discutidas les faculten y ayuden a los pediatras en su práctica extramural.

Agradecimientos

Los autores agradecen al Dr. Edward Packer (Nova Southeastern University College of Osteopathic Medicine) por sus comentarios tras revisar este manuscrito.

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