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Quemaduras |
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Ricardo Salazar López, M.D. El tratamiento de las quemaduras ha evolucionado significativamente a
través de los años, ya que el estudio y el conocimiento
de su fisiopatología ha aclarado muchos interrogantes y ha permitido
un mejor enfoque sistémico. Sin embargo, algunos principios básicos
del tratamiento continúan vigentes en algunos casos de quemaduras
leves. En el “Formulario de los Formularios de la Medicina” se encuentra la siguiente receta para el tratamiento de las “quemaduras superficiales”:
ESTORAQUE: Oleorresina producida
por el Liquidambar orientalis, compuesta por ácido cinámico
47%, vainillina, 3%, estiroleno o cinameno 36% y estorresinol
14%; usado como balsámico contra la sarna y el piojo del
pubis. BÁLSAMO DE TOLÚ: Extraído
del Mirosperum toluiferum, compuesto de 8% de aceite esencial constituido
por benzoato de bencilo, cinamato de bencina 2%, vainillina y éter
cinámico de tolurresitanol 12 a 15% ACÍBAR: Zumo de las hojas
de Áloe succotrina utilizado como tónico, purgante, y en
la preparación de tinturas; en polvo se toma entre dos hostias
o en dulce de almíbar. Si bien los anteriores ingredientes se han dejado de usar en la mayoría
de los casos, lo cierto es que han sido reemplazados por sustancias de
acción terapéutica similar en la actualidad. Bibliografía HERAIL J. Tratado de materia médica. ED. Saturnino
Callejas Madrid 1899. Pág. 299-304. |
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