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| Volumen 12 N° 1 2003 | |
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Calidad de vida del profesional de enfermería que labora en las unidades renales de Bogota D.C. Mercedes Barrera, Haydeé Martínez, Sandra Rodríguez* Resumen Esta investigación describe el significado de
calidad de vida y la forma como el trabajo en las unidades renales afecta
a un grupo de profesionales de enfermería. Además, determinó
las condiciones personales, familiares, laborales, sociales, económicas,
de salud y emocionales, y aporta elementos para enriquecer futuros trabajos
de calidad de vida en profesionales de enfermería. Palabras claves:calidad de vida, enfermeras y unidades de diálisis renal en hospital Introducción El acto del cuidado en enfermería tiene un carácter especialmente humano. Coordina y hace efectivo el conocimiento científico y tecnológico en áreas tan especiales como las unidades renales, lugares de trabajo son especialmente complejos dados la enfermedad de los pacientes, las exigencias y el estrés al que diariamente se ven afectados, donde el imperativo ético de cuidar del otro, que deriva de la profesión, exige también el cuidar de sí mismo. La calidad de vida en los profesionales de enfermería de las unidades renales fue de interés para las autoras, pues se considera que es una aspiración y un derecho y es un elemento esencial para desarrollar con eficacia la función asignada a este colectivo dentro de la comunidad, que exige mayores y mejores prestaciones de servicio y de cuidado. El profesional ejerce una influencia directa sobre las personas a las que cuida. Por lo tanto, su propia calidad de vida en todos los aspectos (comodidad laboral, condiciones de trabajo, estado de ánimo, hábitos protectores, entre otros), repercute también en las personas a las que atiende durante el día. Es importante identificar, analizar y buscar, a nivel individual y grupal, el establecimiento y el mantenimiento de buenas condiciones personales, familiares y de trabajo que sean económica y socialmente justas, y que promuevan su desarrollo integral y favorezcan en gran parte su calidad de vida. El profesional de enfermería en las unidades renales La interacción entre el profesional de enfermería y el paciente de la unidad renal está mediada permanentemente, tanto por la necesidad de cuidado directo relacionado con el tratamiento específico como por las necesidades de información y educación del enfermo y su familia, que abarcan desde los problemas amplios y complejos hasta asuntos de la cotidianidad derivados de su situación de enfermedad. La hemodiálisis y la diálisis peritoneal crean un vínculo especial entre el profesional de enfermería y el paciente, basado en la confianza personal y profesional. El profesional no sólo cuida del paciente sino que también se convierte en su continuo soporte maestro y en motivador de la rehabilitación. A medida que pasa el tiempo, el estado del paciente se estabiliza, el proceso de asistencia incita al paciente a la participación en los cuidados, y se desarrolla una independencia y un sentimiento de mayor autodominio. El continuo intercambio de ideas, e incluso de sentimientos, es fundamental para conseguir que pacientes que en un principio estaban condenados a morir, vivan y lo hagan con un grado de rehabilitación adecuado, que les permita no considerarse ni siquiera enfermos. El profesional de enfermería se comunica con el paciente antes
de llegar a la situación de fracaso crónico terminal, y
desempeña un papel importante para que asuma su situación
con realismo y elija entre las diversas opciones de tratamiento (hemodiálisis,
diálisis peritoneal o trasplante renal). En las unidades renales las enfermeras deben desarrollar otras habilidades como el liderazgo, la toma de decisiones, el manejo adecuado del estrés derivado de su trabajo, y la búsqueda del equilibrio y la armonía en su vida que les permitan tener una buena calidad de vida. Metodología Es un estudio descriptivo transversal de diseño cualicuantitativo,
que tomó como base el profesional de enfermería que labora
en 14 unidades renales de Bogotá. La muestra fue de 28 profesionales.
Con autorización previa de las instituciones y asegurando la confiabilidad
y confidencialidad, el grupo investigador decidió, como criterio
de inclusión, una experiencia mínima de seis meses. Es de interés para el lector saber qué métodos se aplicaron las autoras para la entrevista, qué preguntaron, como lo hicieron, qué instrumento utilizaron, etc. Resultados La muestra estuvo conformada por 27 mujeres y 1 hombre, en su mayoría
menores de 40 años, procedentes de Bogotá, con vínculo
matrimonial y con uno o dos hijos. La mayoría de las enfermeras mancionó el poder y el liderazgo como algo que ejercen siempre o casi siempre. Este hallazgo es interesante, dado que el trabajo en áreas tan especiales como las unidades renales requiere lideres para la organización, control de actividades, y amerita el trabajo de personas con capacidad para tomar decisiones. En cuanto al reconocimiento a la labor, la mitad de los encuestados respondió que existía siempre o casi siempre. La remuneración proveniente del trabajo es determinante para la satisfacción de las necesidades básicas y la motivación del desempeño laboral. Este se distribuye mensualmente, en su orden de frecuencia, para educación, cuota de vehículo, arrendamiento, alimentación, cuota de vivienda, servicios públicos, vestuario, recreación, salud y pago de tarjetas de crédito. Con relación a los seguros de salud, el total de los encuestados está afiliado a una EPS, y algunos tienen cobertura adicional con medicina prepagada y seguro de vida. En cuanto a la percepción de salud, la mayoría se siente bien, y menos de la mitad de los encuestados asistio a consulta médica en los últimos seis meses inducidos por enfermedad o de forma voluntaria. Las causas de morbilidad fueron, en su orden, las enfermedades respiratorias, la enfermedad ácido- péptica, las alteraciones posturales, la depresión y las dislipidemias. Pudo apreciarse su relación con factores ocupacionales. Respecto al consumo de medicamentos, se apreció que la auto medicación está presente en la mayoría de los encuestados, especialmente de analgésicos. Respecto al sueño, se observó que fue placentero en su
mayoría y recuperador en la minoría, lo cual demuestra que
un alto porcentaje de los encuestados no logra un verdadero descanso. La mayoría de profesionales tuvo poco consumo de alcohol y cigarrillo.
El café mostró un aumento en menos de la mitad, lo que se
podría relacionar como uso de una estrategia negativa. Desde el año 1995 se ofrece la especialización de Enfermería en Nefrología y Urología en la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, de la cual han egresado 32 profesionales. Del grupo de encuestados, una minoría tiene esta especialización, dato interesante si se analiza cuál es el área de desempeño de los profesionales especializados. El significado de calidad de vida, para un poco más de la mitad de los encuestados, incluyó la palabra bienestar a nivel físico, económico, emocional, social, laboral y de salud. En relación a cómo interfiere el trabajo en la calidad
de vida, hubo respuestas positivas y negativas. Influyó de manera
negativa porque interfiere con el tiempo libre, impide compartir con la
familia, incluye largas jornadas de trabajo, y es rutinario y agotador.
Menos de la mitad de los encuestados respondió que presenta estrés
por exceso de trabajo, situaciones complicadas de los pacientes, la responsabilidad
y el alto riesgo de complicaciones durante el cuidado de los usuarios. Conclusiones y recomendaciones La enfermera, dentro y fuera de su trabajo, debe velar para que la salud y la calidad de vida mejoren, efectuando propuestas coherentes y viables. Debe procurar la utilización de medidas preventivas y estilos de vida saludables que lleven al mantenimiento de un buen estado de salud tanto físico como emocional. Debe revisar los sistemas de trabajo diario y buscar soluciones para eliminar procesos rutinarios, sistematizar y optimizar el manejo de registros, dando prioridad aquellos propios de la profesión, para utilizar el tiempo y la energía al cuidado del usuario. Debe trabajar continuamente en el mejoramiento de su calidad de vida, buscando el bienestar, el equilibrio y la armonía. Los profesionales reciben poco apoyo estatal, por lo que se recomienda impulsar la creación de una sociedad científica de enfermeras en Nefrología y Urología, que lidere a nivel nacional y regional el mejoramiento de la calidad en el cuidado, la protocolización y la evaluación permanente, y que propenda por mejorar las condiciones laborales y los estímulos. Se recomienda: Permitir la asistencia del personal a cursos de actualización en los avances científicos-técnicos, así como a actividades de crecimiento y mejoramiento personal como las recreativas, o en técnicas de relajación. Fomentar la participación de las enfermeras en los procesos de cambio y mejoramiento de las unidades renales, así como estimular la comunicación y el liderazgo. Desarrollar programas de educación continua acordes a las necesidades del personal, que propendan por el mejoramiento de la seguridad y la confianza. Ofrecer estímulos laborales ajustados a las exigencias. Sugerencias para estudios posteriores Componente ocupacional y situacional de las causales de morbilidad
de las enfermeras dentro de las unidades renales. Bibliografía Abstract internet. Congreso de Calidad De Vida. Puerto
Rico.2000 |
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