![]() |
|
| Volumen 12 N° 1 2003 | |
|
Cuidados de enfermería a la gestante en hemodiálisis
Carmen Benavides de Díaz, Katherine Rosas**, Diana Soto**, Wilson Munevar** Resumen El profesional de enfermería de la unidad de hemodiálisis, al recibir a una gestante a quien se le realizará tratamiento dialítico, tiene bajo su responsabilidad el cuidado y un manejo libres de riesgo. Esto exige a la enfermera proporcionar cuidados basados en el conocimiento científico y técnico que aseguren el procedimiento de óptima calidad, alta tecnología y una gran dosis de sensibilidad humana, ya que el horizonte clínico es incierto para la paciente y el bebé. Es por esto que el grupo investigador se propone ofrecer una guía de cuidados de enfermería basada en la evidencia científica, que contemple los niveles socio-emocional, técnico y físico-biológico para los profesionales y el personal que está en formación en los diferentes centros asistenciales donde se atienden pacientes sometidas a esta terapia de sustitución renal. Palabras claves: hemodiálisis, cuidados básicos de enfermería, complicaciones del embarazo, medicina basada en evidencia . Introducción El cuidado es consideradola esencia de la enfermería. A su vez,
debe estar fundamentado en el conocimiento científico, técnico,
social y humano, dándole validez profesional a su ejecución.
(1 ) Cuando se hace referencia a los cuidados específicos que se deben prestar a la madre gestante en hemodiálisis, es necesario actuar con seguridad, hablar y obrar con acierto, realizar las actividades con suavidad, dulzura, lentitud moderada y sutil, en forma dúctil y apacible. Es decir, tener la capacidad de cuidar, considerando a la paciente merecedora de toda la atención, dadas las condiciones particulares de vulnerabilidad en que se encuentra. La hemodiálisis es un procedimiento invasor de alta tecnología y complejidad, que demanda del profesional de enfermería conocimiento científico, habilidad manual proporcionada por el entrenamiento y experiencia en el área, así como una gran dosis de compromiso social, humano y ético, que va en pro de la calidad de vida de la madre y el hijo. Las madres gestantes llegan a esta instancia de terapia dialítica por las siguientes causas: La insuficiencia renal aguda durante el embarazo,
que se produce en presencia de factores que disminuyen la perfusión
renal, tales como: depleción del volumen intra vascular por hipertensión
arterial no detectada ni manejada a tiempo en los controles prenatales,
hiperémesis gravídica no controlada y el síndrome
de Hellp. Todas estas patologías traen como consecuencia daño
renal y, por consiguiente, la acumulación de productos de desecho
tóxicos y letales para la madre y el niño. (2 ) Estas pacientes presentan alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. Los niveles plasmáticos de prolactina y de hormona luteinizante se aumentan por disminución de su degradación. Estas alteraciones se acentúan a medida que el deterioro de la función renal aumenta, y conducen inexorablemente a disfunción gonadal. Los ciclos menstruales se hacen irregulares y anovulatorios o bien desaparecen. De estas mujeres, 50% en edad de concebir son amenorréicas. Por otra parte, a medida que progresa la enfermedad, disminuyen la libido y el apetito sexual, siendo este decremento directamente proporcional a la disminución de la producción de la eritropoyetina. (3 ) En el concierto internacional no es evidente un consenso claro, detallado y unificado en el cuidado de las madres gestantes en diálisis. Sin embargo, un estudio realizado en 1998 por el Health Care Finance Administration, con un total de 2.299 unidades de diálisis y 6.230 mujeres entre los 14 y 44 años, en el cual el 0,5% de ellas eran gestantes, resaltó la importancia sobre el manejo de los controles de tensión arterial durante todo el embarazo, así como la administración de eritropoyetina para minimizar la anemia. (4 ) En nuestro país, aproximadamente 89% de las unidades maneja pacientes crónicos y 11% de estas unidades atiende a pacientes con insuficiencia renal aguda que van a diálisis por diferentes enfermedades. (5 ) En Bogotá se revisó la base de datos de pacientes atendidos en la Unidad de Nefrología de la Clínica San Pedro Claver, del Instituto de Seguros Sociales, y la estadística mostró que en los años 1996, 1997 y 1998, sobre un total de 1.227 pacientes, el 2% correspondió a pacientes con síndrome de Hellp y toxémicas. En 1999 se atendieron 393 mujeres para hemodiálisis aguda, siendo el 2,2% gestantes, y en el año 2000 se atendieron 341 pacientes de hemodiálisis agudas, de las cuales el 1% correspondía a madres gestantes. (6 ) Materiales y Métodos En la elaboración del presente trabajo, se consideró, en un primer momento, investigar la literatura médica sobre el cuidado a la gestante durante el procedimiento de la hemodiálisis. En la revisión bibliográfica nacional sobre cuidados para madres gestantes en hemodiálisis, no se encontraron registros de estudios, protocolos o guías de manejo al respecto, posiblemente por la baja frecuencia de estos casos, o porque las profesionales que han tenido la oportunidad de atender a estas gestantes no han documentado su experiencia. Con el fin de conocer las experiencias que tienen las enfermeras que trabajan en Bogotá en las diferentes unidades de diálisis, el grupo investigador creó un instrumento en el que se recogieron datos importantes para identificar cuáles son los cuidados que proveen los profesionales a estas pacientes cuando llegan a sus servicios. En el segundo momento, basados en la experiencia de expertos, se identificaron los cuidados de enfermería y se clasificaron en los niveles fisicobiológico, socioemocional y técnico, con base en los postulados de la teórica Morse Janice En tercera instancia, el grupo investigador consideró establecer cuáles son los cuidados que brindan las enfermeras (130) que laboran en las 26 unidades renales de Bogotá. Para esta investigación se diseñó un instrumento de entrevista semiestructurada, de aplicación personal, y se obtuvo una respuesta de 15%. El estudio mostró que las enfermeras coinciden en algunos aspectos contemplados en la guía, principalmente en el nivel técnico. En el cuarto paso, se revisó un total de 30 artículos y
estudios realizados por médicos y enfermeras en otras unidades
renales del mundo, de los cuales 77% corresponde a documentación
norteamericana, 13% europea, 3% asiática y 7% latinoamericana.
En ellos se buscó compatibilidad de los cuidados con los establecidos
en la guía, fortaleciendo la evidencia basada en la experiencia
de los expertos. Se presentó la guía al debate, se recopilaron las recomendaciones, y posteriormente se sopesaron los aportes con tres expertas en el área, haciendo los ajustes a la guía. Normas relativas a la evidencia La siguiente clasificación se tomó del documento sobre
Guías de intervención en Enfermería basadas en la
Evidencia Científica, elaborado por el convenio Asociación
Colombiana de Facultades de Enfermería y el Instituto de los Seguros
Sociales de Bogotá en 1998. Nivel I Evidencia obtenida de experimentos clínicos controlados aleatorios, o de un meta análisis de alta calidad. Nivel II Evidencia obtenida de experimentos clínicos controlados aleatorios, o un meta análisis de alta calidad, pero con probabilidad alta de resultados falsos positivos o falsos negativos. Nivel III III.1 Lo proveen experimentos controlados y no aleatorios pero bien diseñados
en todos los otros aspectos. Nivel IV Evidencia obtenida de opiniones de autoridades respetadas, basadas en
la experiencia clínica no cuantificada, o en informes de comités
de expertos o consenso de expertos. Recomendación grado A: La que proviene de artículos con
un nivel 1 de evidencia. Resultados El grupo investigador adoptó la teoría de cuidado de Morce Janice, para elaborar la guía de cuidados de enfermería basada en la evidencia científica para la madre gestante durante el procedimiento de la hemodiálisis. La teórica clasifica el cuidado según la subjetividad del paciente y la enfermera, de donde se deriva el nivel socioemocional. Así mismo, tiene en cuenta la respuesta físicabiológica de la paciente ante la intervención terapéutica nivel físico-biológico, donde juega un papel importante el avance científico de la tecnología, obteniendo el nivel técnico. Como resultado de este proceso de investigación se obtuvo la guía en los niveles emocional, físicobiológico y técnico. 1. Nivel socioemocional La mujer en gestación está dotada naturalmente de una profunda sensibilidad, y en este momento de dificultad recibe una serie de estímulos externos, ante los cuales responde con emociones, percepciones y sensaciones que deben ser captadas e interpretadas por la enfermera. Por esto se tendrá en cuenta: La interacción enfermera-paciente y enfermera-núcleo
familiar. 2. Nivel técnico La hemodiálisis es un procedimiento en el cual la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, debido al constante estudio y la investigación de los laboratorios fabricantes de los insumos que se requieren durante el procedimiento. Es por esto que los riñones artificiales, la manipulación de las máquinas y la eficiencia técnica del procedimiento son de suma importancia; Escogencia del filtro, teniendo en cuenta la biocompatibilidad
de la membrana, el KoA, la superficie corporal y el volumen de distribución
de úrea. (8). Evidencia III2, Recomendación B. Tiempo de duración de la sesión de hemodiálisis: 1. En insuficiencia renal aguda, se recomienda iniciar la terapia dialítica con tiempos cortos, de una hora y media a dos horas diarias, e ir incrementando el tiempo en horas hasta lograr estabilizar los nitrogenados. 2. En pacientes con insuficiencia renal crónica, la duración
y periodicidad de las sesiones de hemodiálisis deben lograr un
KT/V de 2. (10). Evidencia III3, Recomendación C. Anticoagulación: 1. Mantener infusión continua en la administración. La adecuación de la diálisis: 1. Cumplir la meta del K.T/V para la sesión, y la evaluación
del K.T/V dado con el K.T/V esperado. 3. Nivel fisicobiológico La hemodiálisis en la madre gestante es un procedimiento invasivo que trae como consecuencia alteraciones en el organismo, que pueden ser hemodinámicas, metabólicas, neurológicas, de oxigenación y de inminencia de parto prematuro. Proteger a la gestante de estímulos visuales y auditivos.
(14). Evidencia IV, Recomendación C. 1. Se sugiere administrar oxígeno por cánula
nasal a 2 l/min durante todo el procedimiento. Valorar el dolor: 1. Dar aviso al médico. El bienestar fetal: 1. Monitorear la frecuencia cardiaca fetal durante
el procedimiento, que debe estar entre 120-160 por minuto. Dializar a la paciente antes de que vaya a la cesárea. Discusión En la entrevista semiestructurada realizada a las enfermeras que laboran en las unidades renales de Bogotá y que atendieron a las madres gestantes (20 profesionales), se encontró que 60% de ellas tienen en cuenta los cuidados a nivel técnico científico. Sin embargo, cabe anotar que en relación a la anticoagulación existen conceptos diferentes. Cada grupo administra la heparina en bolo, infusión o intermitente. En el nivel emocional, se observa un consenso entre las encuestadas. Se resalta que el sinnúmero de actividades de enfermería a desempeñar durante el turno laboral no da tiempo suficiente para poner en práctica este cuidado. Se cumple con las normas de la institución. En el nivel fisicobiológico se atiende a las gestantes como a los demás pacientes que se encuentran en la sala de hemodiálisis. No existen salas especiales ni protocolos especiales. Los cuidados con el feto los realizan 10% de las encuestadas. Se revisó un total de 30 artículos, de los cuales 77% corresponde a documentación americana, 13% europea, 7% latinoamericana y 3% asiática. Cada uno de ellos expone diferentes tópicos en la atención de la gestante, que han sido retomados en la guía. A su vez, ellos muestran diferentes formas o conductas a seguir en el manejo terapéutico de la paciente El embarazo en pacientes nefrópatas tiene un alto grado de susceptibilidad
a las complicaciones, tanto para ellas como para el feto. Los estudios
muestran que un alto porcentaje de pacientes que ingresan a hemodiálisis
con insuficiencia renal aguda en el post parto, desarrolla insuficiencia
renal crónica. La prematurez es la mayor causa de morbimortalidad fetal y neonatal. Los embarazos finalizan generalmente hacia la semana 28, cuando se presume la madurez pulmonar. El polihidramnios está presente en las pacientes en hemodiálisis posiblemente debido a que la remoción de úrea durante el tratamiento hemodialítico no alcanza a equilibrar osmóticamente las concentraciones de úrea maternas con la úrea producida por la diuresis fetal y contenida en el líquido amniótico. (3) Conclusiones En el estudio realizado a las enfermeras que laboran en las unidades
renales de Bogotá, 85 % no ha atendido a madres gestantes durante
el procedimiento de hemodiálisis y 15% de ellas cuidó a
estas pacientes en una o dos ocasiones. Ninguna documentó su experiencia
y en las unidades donde laboran no existen protocolos ni guías
para el cuidado de enfermería para este tipo de pacientes. La literatura muestra una baja incidencia de madres gestantes en hemodiálisis con insuficiencia renal aguda y aún menor con insuficiencia renal crónica, con relación a otras enfermedades como la hipertensión, la diabetes o las glomerulopatías. Los cuidados que se brindan a las madres gestantes en hemodiálisis en nuestro medio son similares a los dados a los demás pacientes de la unidad. La mayoría de estudios y artículos revisados provienen del exterior y tienen calificación de evidencia III2, III3 y IV con recomendación C. Las complicaciones de la gestación que llevan a la eclampsia y el síndrome de Hellp son frecuentes en los países del tercer mundo, en los cuales no se encuentra documentación elaborada por parte de los profesionales de enfermería. Las situaciones de estrés sufridas tanto por las madres gestantes en hemodiálisis como por su entorno familiar, son diversas. Explorando sus actitudes y sentimientos frente a su invalidez, al establecer la valoración antes de la diálisis, se ha observado que ellas presentan incertidumbre, miedo a la muerte, a lo desconocido y dudas acerca del futuro. Para las pacientes con insuficiencia renal es difícil alcanzar el embarazo sin complicaciones. En caso de lograrlo, probablemente represente para ellas una oportunidad única. Por lo tanto, para los profesionales de enfermería que laboran en estas unidades, y para el grupo interdisciplinario, es una situación de difícil manejo, ya que en general aparece en forma imprevista y con múltiples complicaciones que obligan a una vigilancia estrecha en los servicios de obstetricia y nefrología. Esta situación implica un verdadero desafío en el accionar profesional. Recomendaciones Se recomienda a los profesionales de enfermería que laboran en
las unidades de hemodiálisis poner en práctica la guía
propuesta, y efectuar modificaciones y ajustes a la misma, procurando
cuidados óptimos y la satisfacción de las madres gestantes
atendidas durante el procedimiento hemodialítico. En las conferencias de mejoramiento de calidad del servicio en hemodiálisis, o de actualización para enfermeras, se debe abordar el tema de la gestante en hemodiálisis, buscando profundizar en el mismo y proponer nuevas alternativas de cuidado. Realizar estudios sobre el cuidado en casa para los hijos de las madres
nefrópatas. Realizar estudios conjuntos entre enfermeras de nefrología y obstetricia, para hacer seguimiento de las pacientes y de los neonatos. Referencias bibliográficas 1. Gómez C. Cuidado Significativo y Sentido.
XIV Coloquio Nacional de Investigación en enfermería ; Tunja-Colombia.
1998 |
|