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¿Cuál es la epidemiología de la hepatitis C en Colombia?

Dra. Gladys Espinosa*

Como primera medida, la prevalencia de infección para hepatitis C en Colombia es aproximadamente de 1% y hay zonas del país donde esta cifra podría ser más elevada. Puesto que no se han hecho estudios de seguimiento de donantes tamizados, no es posible determinar la prevalencia de la infección activa.

La población de trabajadores de la salud se parece a la población general que atiende y su prevalencia de infección en Colombia sería de 1,5%. Como es claro en la teoría de la infección del virus de la hepatitis C, la transmisión sexual no es tan eficiente como para otros virus como el de la hepatitis B y por eso en el único estudio que hay en Colombia en trabajadoras sexuales la prevalencia de infección es de 1%. Entre la población general, la prevalencia de infección es muy similar a la de donantes, es decir, 0,9%.

Los datos de la revisión presentada indican que, en la actualidad, se está presentando el efecto de cohorte de la infección por el VHC ocurrida antes de 1993, por eso se están identificando en este momento, con la disponibilidad de pruebas de tamización, las personas que han entrado en contacto con el virus; esto es muy importante al hablar de epidemia en el futuro y hay que considerar que en Colombia 99,9% de las unidades de sangre han sido tamizadas y se eliminan cuando son serorreactivas. Es decir que en el país ocurrirá una epidemia de enfermedad crónica como efecto de la cohorte de los pacientes infectados en el pasado.

La principal causa de infección de los pacientes en Colombia es la transfusión de sangre contaminada. Los datos también permiten concluir, que la importancia de la vigilancia de las ictericias, pero sobre todo de las hepatitis, podría ser una recomendación para el Ministerio de Salud.

En este momento, el Ministerio de Salud de Colombia esta interesado sólo en la vigilancia de la hepatitis B, porque es una enfermedad para la cual ya se iniciaron medidas preventivas, desde 1995, consistentes en la vacunación de los menores de un año en zonas de baja endemicidad y los menores de cinco años en las zonas de alta endemicidad; sin embargo, es importante resaltar la importancia de clarificar la etiología de las diferentes hepatitis y hacer una vigilancia como lo hace la secretaría de salud de Bogotá para todos los síndromes de ictericia aguda, hasta aclarar la etiología viral de alguno de ellos.

La importancia de la investigación en los casos captados por donación, en este momento, es importante para predecir la evolución de la historia natural de la enfermedad en nuestro medio, adicionalmente es importante el trabajo interdisciplinario y la colaboración entre los clínicos, los salubristas públicos y los epidemiólogos para establecer las medidas de prevención más adecuadas de acuerdo con los riesgos poblacionales.

Dr. Enrique Ponce de León: en 1994 el tamizaje no llegaba sino a 22%; ¿Cuándo se llegó realmente a 99%?

Dr. Mauricio Beltrán: en 1993, exactamente, el tamizaje era del 22% de las unidades, en 1994 fue superior a 97% y en 1998 es de 99,9% y sólo quedan por tamizar, en algunas seccionales, unos pocos bancos de sangre. Además, la determinación de genotipo es muy importante para decidir el tipo de tratamiento, la duración del mismo y la respuesta esperada.

Comentario

Dr. Roberto León: es muy importante buscar nuevos factores de riesgo, adicionales a la transmisión sexual y la transmisión transfusional, como son otras vías parenterales entre ellas los tatuajes, el piercing, la mesoterapia o la acupuntura con agujas no esterilizadas y no se si habrá estudios que estén dirigidos a esto, pero definitivamente parte de la prevención que se tocará mas adelante, debe también concientizar a la población en este tipo de cosas.

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