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Prevención de la transmisión de la hepatitis C

Mauricio Beltrán Durán. M.D.*

De acuerdo a la epidemiología de la hepatitis en los donantes de banco de sangre, estas instituciones deben servir de unidades de vigilancia de enfermedades en donantes de sangre, en la población de bajo riesgo o no sintomática; para ello, es necesario continuar y organizar la vigilancia de enfermedades transmitidas por transfusión, con el fin de capacitar y asesorar a los bancos de sangre en la selección de donantes, el análisis de información del donante (tanto de la encuesta como de los resultados serológicos) y en la evaluación de los reactivos para uso en bancos de sangre.

Los datos de vigilancia epidemiológica correspondientes a las seccionales de salud del Chocó, Boyacá, Antioquia, Atlántico mostraron, de manera consistente, una baja cobertura de tamizaje para anticuerpos anti-VHC en las unidades de sangre obtenidas.
Con el fin de promover las estrategias de prevención es necesario:

  • Incrementar el tamizaje de las unidades sangre recolectadas para acercarse a una cifra de 100% (Gráfica 5).
  • Reducir el porcentaje de unidades de sangre descartadas por reactividad a anticuerpos anti-VHC, efectuando una mejor selección del donante a través de las preguntas pertinentes respecto a los factores de riesgo para hepatitis C, como tatuajes y uso de drogas intravenosas.
  • Dado que la población de donantes de sangre es generalmente asintomática y de bajo riesgo, las prevalencias halladas para anticuerpos anti-VHC, podrían utilizarse para determinar la existencia de zonas endémicas para hepatitis C.

El riesgo de adquirir hepatitis C por vía transfusional ha disminuido, debido al aumento de la cobertura de tamizaje para este marcador y la utilización de pruebas tipo ELISA, más sensibles y especificas; sin embargo, la transfusión con “riesgo cero” no puede lograrse en la actualidad, por tanto es necesario hacer un uso racional de la sangre y sus componentes.

Los bancos de sangre, como unidades de vigilancia de enfermedades en donantes de sangre, deben remitir, a través de las Direcciones de Salud, a los servicios de atención médica a todos aquellos donantes doblemente reactivos a las pruebas de tamizaje, para que sean evaluados clínica y serológicamente y formen parte de los correspondientes sistemas de vigilancia en salud pública.

Es necesario desarrollar un sistema de vigilancia epidemiológica de las actividades realizadas por los bancos de sangre para reducir la transmisión de enfermedades por vía transfusional y mejorar la calidad de la sangre y hemoderivados. Ello permitirá:

  • La selección de donantes de bajo riesgo, mediante la orientación a los bancos de sangre en la selección de donantes repetitivos.
  • El suministro de información epidemiológica que apoye las decisiones del equipo terapéutico, mejore la calidad de la hemoterapia y la administración del sistema desde el nivel nacional hasta el nivel local.
  • Captar el donante de “riesgo” y remitirlo a las instituciones competentes para su atención.

Pautas a seguir en donantes de riesgo

Se considera donante “de riesgo” cuando la encuesta o los análisis de laboratorio de su sangre, sugieran que el individuo está o ha estado expuesto al riesgo de infección transmisible por la sangre o de una enfermedad que contraindique la donación.

En tal caso se generan las siguientes decisiones:

  • Cancelación de la flebotomía, si ésta no se ha producido.
  • Confirmación del riesgo del donante en un laboratorio de referencia.
  • Clasificación del producto sanguíneo (si se hubiese obtenido), como producto sanguíneo de riesgo potencial e incineración del mismo..
  • Notificación precisa y oportuna al sistema de vigilancia.

Para el caso de los análisis de laboratorio, donante de riesgo es todo individuo a quien los análisis de su unidad de sangre dan resultados doblemente reactivos en pruebas de tamizaje, realizadas por cualquier técnica.

Lecturas recomendadas

1. Beltrán M, Ayala M, Ching R. Enfermedades transmitidas por la sangre. Una historia un compromiso INS. 1998: 329-342.
2. Murphy EL, Bryzman William AE, et al. Demographic determinants of hepatitis C virus seroprevalence among blood donors. JAMA. 1996,275 (13): 995-1000.
3. Aach RD. Stevens CE. Hollinger FB. et al. Hepatitis C Virus Infection in post-transfusion Hepatitis. N Engl J Med. 1990. 325:1325-1329.
4. Botero R C, Rojas E, Idrovo V, et al. Genotipos del virus de la hepatitis C (HVC) en Santafé de Bogotá. Rev Col Gastroenterol. 1997; XII: 15-20.
5. Santamaría C, De Lima E, Holguín J. Hallazgos histológicos en infección crónica por el virus de la hepatitis C y su correlación con el genotipo viral, en Cali. Colombia médica. 1998; 29: 20-23.
6. Cortes A, Holguín J. Enfermedad hepática subclínica en donantes voluntarios de sangre con anticuerpos contra hepatitis C. Colombia Med. 1994; 25:142- 44.
7. Beltrán M, Ayala M, Ching R. Situación actual del tamizaje en bancos de sangre. Biomédica. 1997, 16 2: 51-52.
8. Cortés Armando. Marcadores para enfermedades transmitidas por la sangre. Revista de Medicina Transfusional. 1994 1(1): 10-13.
9. Beltrán M, Ayala M. Impacto del tamizaje para anticuerpos antivirus de hepatitis C en la reducción de la transmisión de hepatitis C. Boletín Red de Sangre. Instituto Nacional de Salud. 1998, 2 (12): 1-4.

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