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Epidemiología de la hepatitis C.
Bancos de sangre

Mauricio Beltrán Durán*

El desarrollo de la red nacional de bancos de sangre con base en 95% de los bancos dentro de los hospitales que colectan 80% de la sangre, ha llevado a que la donación de sangre se convierta en obligatoria por reposición o mal llamada intrafamiliar, haciendo que estas personas donen, en su mayoría solamente una vez.

Esta sangre captada de población general y no de población repetitiva y seleccionada, proviene de individuos con un numero mayor de factores de riesgo para la presencia de infecciones que pueden ser transmitidas por la sangre, como lo demuestran el hallazgo de elevados porcentajes de serorreactividad de estas infecciones, llevando finalmente a un aumento del riesgo de transmisión de estas infecciones por la vía transfusional.

La seroprevalencia estimada en donantes para los diferentes marcadores infecciosos, es de aproximadamente, tres por cada mil para marcadores como VIH y entre 8 y 10 unidades de cada 1.000 para los demás; estas prevalencias distan de las observadas en otros países con mejores mecanismos de selección de donantes y procesamiento de los productos sanguíneos como Inglaterra y Estados Unidos.

El virus de la hepatitis C (VHC) es el responsable de la mayoría de las hepatitis postransfusionales. Otros mecanismos de transmisión aunque menos probables son la transmisión sexual y la vertical de madre-hijo la cual tiene mayor importancia si la madre adquiere la infección en el tercer trimestre de embarazo aumentando el riesgo de contagio para el recién nacido. Los grupos de mayor riesgo son los pacientes hemofílicos, drogadictos endovenosos y hemodializados. La hepatitis C ha disminuido con la determinación rutinaria del anticuerpo anti-VHC en donantes de sangre.

Se han descrito varios genotipos del VHC y la utilidad de la clasificación de los genotipos radica en la variación del grado de infectividad, patogenicidad y grado de respuesta al interferón. Se estima que más de 50% de los individuos infectados con el VHC desarrollará una hepatitis crónica y de estos cerca de 5% progresan a hepatocarcinoma celular.

Se ha comprobado que el VHC, es un virus altamente persistente y de tratamiento difícil. Aproximadamente la mitad de las personas con infección VHC crónica no presenta niveles elevados de enzimas hepáticas y muchos de los pacientes no experimentan síntomas o éstos son mínimos; sin embargo pueden tener un daño hepático significativo. No existe un progreso estándar de la enfermedad con respecto a la infección del VHC y es difícil establecer un pronóstico definitivo. Los reportes indican que el daño hepático puede ser significativo en un lapso de diez años y puede progresar a cirrosis (desarrollo de tejido de cicatriz que inhibe la función hepática en veinte años).

Estudios basados en anticuerpos anti-VHC estiman que 1% de la población mundial se encuentra infectada con el virus de la hepatitis C, con variaciones geográficas, por ejemplo, en Norte América es de 1,1.%, en América Central de 0,4% y en Sur América de 2,6 a 2,9%.
La seroprevalencia notificada para 1996 en donantes de sangre varía desde 6 por cada 10.000 unidades de sangre donadas, en Inglaterra, hasta 145 por cada 10000 unidades en países como México (Tabla 8).

Tabla 8. Seroprevalencia de VHC en donantes de sangre.
País Prevalencia
Estados Unidos 1,0%
Reino Unido 0,06%
México 1,45%
Italia 0,9%
Tomado de: JAMA 1996; 275(13): 995-1000

Los primeros estudios realizados en Colombia mostraron que 69% de los casos positivos para hepatitis C tenían antecedentes de transfusión como principal mecanismo de exposición al virus, situación que se mantiene tal como lo demostró recientemente un estudio donde se halló que 76% de los casos de hepatitis C tenían este antecedente y de los cuales 38% habían sido donantes de sangre.

En Colombia la prueba de detección de anticuerpos contra el virus de hepatitis C se introdujo en 1993 y para este año se halló una prevalencia de 100 por cada 10.000 unidades en donantes de sangre. Para los años siguientes la prevalencia en donantes de sangre se ha mantenido entre 70 y 100 unidades por cada 10.000 unidades de sangre.

El tamizaje serológico entre los donantes de sangre, ha permitido disminuir la transmisión de esta enfermedad; por ello, los donantes de sangre con resultados doblemente serorreactivos a las pruebas de tamizaje o donantes de riesgo son individuos seleccionados y candidatos muy probables a presentar este tipo de infección, por lo cual, los datos de donantes podrían utilizarse para determinar la existencia de zonas endémicas para hepatitis C.

Los primeros estudios realizados en Colombia mostraron que 69% de los casos positivos para hepatitis C tenían antecedentes de transfusión como principal mecanismo de exposición al virus, situación que se mantiene tal como lo demostró recientemente un estudio donde se halló que 76% de los casos de hepatitis C tenían este antecedente y 38% habían sido donantes de sangre.

En estudio reciente muestra que para el período de 1993 a 1996 los bancos de sangre recolectaron un total de 2’270.236 unidades de sangre, y analizaron para anticuerpos antivirus de hepatitis C 1’976.732 (87%) de estas, 16706 unidades de sangre fueron doblemente serorreactivas para anticuerpos antivirus de hepatitis C, lo que podría indicar que igual número de individuos fue detectado como infectado con virus de hepatitis C a través del tamizaje en bancos de sangre.

La prevalencia en donantes de sangre se ha mantenido entre 70 y 100 unidades por cada 10.000 unidades de sangre, para estos años (Gráfica 1).

Este estudio además informó que el número estimado de individuos que podrían haber sido infectados por no ser tamizadas el total de unidades de sangre obtenidas en los bancos de sangre del país, para ese periodo, fue superior a 1900 individuos, teniendo en cuenta la seroprevalencia hallada, el porcentaje de infectividad de 75% para VHC que reporta la literatura y la cobertura serológica de tamizaje.

Sin embargo, los datos son sólo un estimativo ya que no se tuvieron en cuenta los valores predictivos de las pruebas realizadas y tampoco se consideró que una unidad de sangre infectada al fraccionarse podría ser transfundida a más de un individuo o simplemente no ser transfundida. Los departamentos de Chocó, Guaviare Arauca, Guainía y Amazonas, han presentado valores de reactividad para anticuerpos anti-VHC más altos, con valores que oscilan entre 1,3% y 18,5%.

Dado que la población de donantes de sangre es, generalmente, asintomática y de bajo riesgo son las prevalencias halladas para anticuerpos anti-VHC, es necesario definir la condición clínica real de estos individuos y, de esta manera, disminuir el impacto de esta enfermedad en la población colombiana.

Además, estos datos muestran cómo los bancos de sangre pueden servir de unidades de vigilancia de enfermedades en donantes de sangre como hepatitis C en población de bajo riesgo o no sintomática que requiere ser evaluada clínica y serológicamente para establecer su diagnóstico real.

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