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Concepción y uso del espacio

Como ya conocemos, el mundo cada vez es más competitivo, y la competencia se ha especializado hasta el punto que no solamente el desempeño profesional marca la diferencia con otros profesionales sino que la atención, el servicio y la imagen, juegan un papel muy importante dentro de la concepción que los “clientes” tienen del profesional. Es así que la labor no debe limitarse a la prestación de un servicio eficiente, pues es responsabilidad de cada quien que los pacientes se sientan no sólo satisfechos con lo que es un deber inmanente de la profesión, sino con los valores agregados que se puedan ofrecer, y que de alguna manera son también un deber personal y profesional, en beneficio de la mútua relación pacienteodontólogo.

Distribuir adecuadamente el espacio, es tarea de profesionales en la materia. Todos los ambientes poseen límites y limitantes, o por ubicarlo en otros términos, poseen fortalezas y debilidades, de las cuales es importante saber sacar provecho.

Por otra parte, la disposición de las unidades no debe ser caprichosa, pues en últimas son el centro de operación de la consulta y es por eso que resulta conveniente analizar las circulaciones perimetrales, para que pacientes, auxiliares y odontólogos, tengan corredores que permitan un funcionamiento libre de “tropiezos”, así como el libre tránsito del instrumental hacia sus manos.

Es claro que cada espacio tiene su identidad, sus fortalezas y debilidades propias, por ello, en estas entregas tratamos los temas en primera instancia de una manera general, para que ustedes en su fuero interno, vayan entendiendo paso a paso, lo que debe suceder en su entorno de trabajo, y cuando pasemos de lo general a lo particular, haya claridad en el desarrollo de los pasos a seguir.

Aun cuando puede parecer muy complejo comprender el funcionamiento de los sentidos en los seres humanos, es importante entenderlos como formadores de conceptos, es por eso que a partir de ellos es que debemos basar nuestro análisis de concepción espacial, para lograr espacios amables teniendo en cuenta a la vez claridad sobre la imagen que deseamos proyectar.

La iluminación y la limpieza son quizás en primera instancia, los dos rubros que generan un mayor impacto en la imagen que se desea proyectar, es por eso que casi como regla deben emplearse colores claros y una iluminación adecuada, siempre teniendo en cuenta la disposición de la luz natural del consultorio y su espacio físico como tal. Las combinaciones de luces tienen como objetivo distraer la atención en el entorno y mobiliario del consultorio, para que el paciente sea “desarmado” en sus miedos y prejuicios, y se logre una atención más cercana y amable.