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Parte 2
Para continuar con la información sobre el láser en odontología, se hace esta segunda entrega que contiene la presentación de casos de pacientes quirúrgicos con la utilización del láser de CO2. La primera parte fue publicada en Tribuna Odontológica 3. Introducción A pesar de que el láser ha sido utilizado en medicina por casi tres décadas, su uso en odontología se puede considerar aún relativamente nuevo y constituye un campo todavía poco explorado. El uso del láser encuentra su aplicación dentro de la práctica odontológica en cirugía, operatoria, periodoncia, implantología y estética. El láser de CO2 ofrece una excelente alternativa en muchos procedimientos quirúrgicos de tejidos blandos, especialmente aquéllos donde se busca remover lesiones y/o eliminar tejido, que dejan áreas para que cicatricen por segunda intención. Los reportes que se encuentran en la literatura de láser quirúrgico para tejidos blandos incluyen la realización de biopsias incisionales y excisionales de lesiones benignas, premalignas y malignas. Sin embargo, el uso más comúnmente reportado del láser es el de la remoción de la hiperplasia gingival dilantínica. Pick et al. en 1985 reportaron sus resultados para remover este tejido gingival altamente vascularizado, encontrando que el láser se asociaba con escaso sangrado y dolor posoperatorio. En 1987, Pick y Pecaro reportaron su experiencia con el uso del láser de CO2 para biopsias y para cirugías en pacientes con desórdenes hemorrágicos o de coagulación, concluyendo que el láser reduce las complicaciones tanto intraoperatorias como posoperatorias. El propósito de este artículo es describir el uso del CO2 para la remoción de tejido blando, no sólo en biopsias sino también en la remoción de tejido para cirugía periodontal y en segunda fase quirúrgica en implantología. Materiales y métodos Se atendieron pacientes con rangos de edad entre 6 y 50 años que necesitaban procedimientos de cirugía como biopsias, cirugía preprotésica y segunda fase quirúrgica en implantes, que asistieron a consulta privada entre los años 2000 y 2003. Se utilizó un equipo de láser CO2 marca Novapulse fabricado por Sharplan con una potencia mínima de 1 W hasta una máxima de 20 W, utilizado en un rango entre 4 W y 6 W de forma focalizada y con emisión continua (figura 1). Se protegieron los ojos tanto del operador como del paciente mediante lentes con capacidad de filtrar las ondas del CO2. El tipo de anestesia utilizado en los procedimientos quirúrgicos fue siempre local y dependió de la intervención que se fuera a realizar. Procedimientos realizados con el láser 1. Biopsias: para realizar biopsias incisionales y excisionales el láser es utilizado como una herramienta de corte preciso. Debe siempre demarcarse la lesión con un margen de tejido sano alrededor, dirigiendo el láser de forma perpendicular al tejido y luego eliminar la totalidad de la lesión mientras se la tensiona con una pinza y se mueve el láser de una forma elíptica igual, como se haría con un bisturí convencional. Luego de removida la lesión, se deja el área para que granule. 2. Remoción de lesiones malignas: el láser puede ser también utilizado para remover lesiones malignas, casos en los que ha mostrado ser altamente efectivo, especialmente cuando tales lesiones están presentes en zonas muy vascularizadas, ya que se previene la dispersión de células malignas gracias al sellado que produce en los vasos linfáticos y el mínimo sangrado. Este es el caso de la lengua, la cual es altamente vascularizada, y con tendencia a sangrar copiosamente cuando alguna lesión es eliminada con un bisturí convencional. Con el láser, estas lesiones pueden ser removidas sin sangrado alguno (figuras 2 a 16).
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