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Blanqueamiento dental

El blanqueamiento dental ha mostrado una efectividad del 100%. Son muchas las concentraciones de los materiales que se utilizan con igualdad de resultados, pero es necesario siempre utilizarlos bajo un plan de tratamiento diseñado profesionalmente. Se pueden esperar efectos colaterales, pero de su adecuada información al paciente dependerá el éxito futuro y la reducción de molestias
 

El brindar estética al paciente es ayudarle en su proceso de inserción y aceptación social

El énfasis dado en la salud a la belleza hace que el blanqueamiento dental se torne en una de las prácticas más solicitadas y por consiguiente, realizadas por una gran cantidad de profesionales. Sydney menciona que el brindar estética al paciente es ayudarle en su proceso de inserción y aceptación social.

La técnica ha mostrado su efectividad y Niederman et al. en 2000, encontraron mediante un metanálisis de datos de estudios controlados aleatorizados realizados entre 1989 y 1999, que la efectividad es del 100% al aplicar peróxido de carbamida al 10%.

¿En qué consiste la técnica de blanqueamiento dental?

El uso de las técnicas de blanqueamiento depende de un correcto diagnóstico del tipo de tinción o decoloración dental y de entender que es un procedimiento que debe ser completado como parte de un plan de tratamiento desarrollado por un odontólogo después de una evaluación oral. El procedimiento puede realizarse en dientes vitales y no vitales y se logra por medio de la aplicación de productos químicos (peróxido de hidrógeno o de carbamida, y perborato sódico) o físicos (luz y calor).

¿Existen productos más efectivos que otros?

Son muchos los estudios que muestran comparación de productos. En 2002, Gallagher et al. compararon peróxido de hidrógeno al 25% y al 38% mediante la técnica de doble ciego aleatorio. Los dos productos mostraron resultados pero mostró ser más efectivo la solución al 25%. Karpinia et al. en 2002 compararon peróxido de carbamida al 10% y peróxido de hidrógeno al 6,5%, ambos con buenos resultados en blanqueamiento.

Papathanasiou et al. en 2001 compararon la eficacia en la modificación del color con peróxido de hidrógeno al 15% aplicado en consultorio durante 30, 45 y 60 minutos, combinado con peróxido de carbamida al 10% aplicado en hogar. A las 24 horas se hizo una evaluación y se les entregó cubeta con peróxido de carbamida al 10% por 7 días consecutivos. Se evaluó el color a las 24 y 72 horas y al octavo día. No hubo diferencias significativas entre los grupos al finalizar el tratamiento.

Nakamura et al. en 2001 mostraron que el blanqueamiento es un efectivo método para restaurar el color de dientes vitales, en particular cuando la solución contiene 35% de peróxido de hidrógeno y se activa con fuentes de luz, lo cual acelera el proceso. El blanqueamiento mostró reducción de tintes amarillos y aumento de la luminosidad del diente.

Nathoo et al. en 2001 compararon peróxido de carbamida al 5% y al 10% con resultados similares para los dos productos, y a partir de esto, Langsten en 2002 muestra que, a pesar de haber tenido éxito con esas concentraciones, se ha incrementado el porcentaje de concentración en los últimos años al 20% y al 35%.

Bodden y Haywood en 2003 refieren que una técnica combinada entre microabrasión y blanqueamiento vital nocturno con cubetas en un paciente con fluorosis y tinción por tetraciclinas tiene resultados excelentes para el paciente.

¿Se pueden mantener los resultados en el largo plazo?

Matis et al. en 2002 evaluaron el grado de blanqueamiento y la sensibilidad dental después de un periodo de 6 meses de blanqueamiento en pacientes con dientes teñidos por tetraciclinas. Los mayores resultados se obtuvieron en el primer mes. Al tercer mes el 91% mostró estar ligeramente satisfecho con el tratamiento mientras que al noveno mes la situación descendió al 85%.

Ritter et al. en 2002 evaluaron la seguridad y la percepción de pacientes a los que se les aplicó una técnica de blanqueamiento vital nocturno con peróxido de carbamida al 10% aproximadamente después de 10 años de tratamiento. El 92% de los pacientes mostró éxito durante el proceso de blanqueamiento dental y al cabo de 10 años, el 43% percibe que existe una estabilidad en el color.

Leonard et al. (2001) determinaron la eficacia a 3, 6 y 47 meses con un tratamiento con peróxido de carbamida al 10%, así como la seguridad en los tejidos y la percepción del paciente frente a la técnica y los resultados. Los resultados muestran, como en otros estudios, que la eficacia del tratamiento es real y segura cuando se siguen las recomendaciones del producto. El 82% de los pacientes no mostró efectos colaterales al finalizar el periodo de estudio.

Niederman et al. en 2000 muestran que el retratamiento puede ser necesario para el 50% de los pacientes para mantener los efectos más allá de los 6 meses.

La sensibilidad dental y la irritación gingival son los efectos colaterales más comunes pero generalmente transitorios

¿Se pueden esperar efectos colaterales?

Almas et al. en 2003 reconocen que son muchos los productos usados en el blanqueamiento dental pero que todavía se desconocen sus efectos colaterales. La sensibilidad dental y la irritación gingival son los más comunes pero generalmente transitorios. Al aplicar peróxido de carbamida al 10% en consultorio se obtuvo hipersensibilidad dental en pocos casos y no hubo irritación gingival.

Leonard et al. en 2002 advierten sobre efectos colaterales al usar peróxido de carbamida por encima del 10% y para tal efecto evalúan el efecto mediante un estudio doble ciego llevado a cabo para comparar peróxido al 10%, al 16% y un placebo durante 14 días. No hubo diferencias en vitalidad dental y sensibilidad, pero donde se aplicó carbamida al 16%, se encontró irritación gingival.

Gallagher et al. en 2002 compararon peróxido de hidrógeno al 25% y 38% sin diferencias con respecto a la sensibilidad entre los dos productos.

Jorgensen y Carroll en 2002 llevan a cabo un estudio doble ciego aleatorizado para determinar la incidencia de la sensibilidad después de tratamiento de blanqueamiento en el hogar. Compararon un gel con peróxido de carbamida al 15% y 0,11% de iones fluoruro con un gel placebo. 54% de los participantes en ambos grupos reportó sensibilidad baja, 10% de los del primer grupo y 2% de los de control reportó sensibilidad moderada, 4% de los sujetos del primer grupo y ninguno del grupo control reportó sensibilidad severa. La sensibilidad disminuyó con el tiempo. A la segunda semana no hubo sensibilidad severa y a la cuarta no hubo sensibilidad moderada. Hubo correlación positiva entre la sensibilidad y la recesión gingival y no se encontró correlación con ninguna de las otras características.

Pohjola et al. en 2002 encontraron que la aplicación de NiteWhite®, Fx® y Rembrandt® a 1, 2 y 4 semanas se acompañaba de sensibilidad.

Nathoo et al. en 2001 compararon dos soluciones de peróxido de carbamida al 5% y al 10% durante una semana al final de la cual el 20% de los pacientes en el grupo de carbamida al 5% reportó sensibilidad, contra el 53% del grupo con concentración al 10%.

Baik et al. en 2001 demuestran que el uso de luces intensas eleva la temperatura del blanqueador y también la temperatura intrapulpar lo cual repercute sobre la sensibilidad dental.

De igual forma se encuentra que se pueden contrarrestar los efectos colaterales como en el estudio de Tam en 2001 que adicionó nitrato de potasio y flúor al peróxido de carbamida al 10% durante 14 noches. Se encontró un descenso significativo en la sensibilidad reportada por los pacientes y no afectó el proceso de blanqueamiento.

Sobre el esmalte, Auschill et al. en 2002 compararon tres tipos de productos de blanqueamiento, ninguno de los cuales ocasionó cambios en la estructura superficial del esmalte, dato similar al encontrado por White et al (2002). Turkun et al. en 2002 al estudiar peróxido de carbamida al 10% (Colgate® y Starbrite®) encontraron que justo al finalizar el tratamiento la porosidad de la superficie del esmalte tuvo un incremento en el grupo de Colgate® mientras que el grupo de Starbrite® mostró alteraciones erosivas en la superficie. A los 3 meses, la morfología de la superficie del esmalte en el grupo Colgate® fue similar a la de los dientes no tratados. Las erosiones encontradas en el grupo Starbrite® disminuyeron y las superficies fueron casi similares a la de los dientes no tratados. Concluyeron que aunque hubo alteraciones con los dos productos, al cabo de 3 meses hubo reversión del proceso. Kwon et al. en 2002 por su parte encontraron una capa no uniforme de alteraciones morfológicas y diferentes grados de porosidad sobre las superficies.

Da Costa et al. en 2002 condujeron un estudio para ver los cambios en el epitelio oral. Se aplicó peróxido de carbamida al 10% en 11 mujeres (5 fumadoras y 6 no fumadoras) durante un período de 5 semanas y se compararon biopsias antes y después del tratamiento. Hubo incremento del espesor del epitelio y el índice de proliferación inmunohistoquímica tanto en el grupo de fumadores como de no fumadores.

Zouain et al. advierten en 2002 sobre los efectos biológicos debidos a la actividad del peróxido inducidos por agentes químicos (sustancias naturales y sintéticas) y físicos (radiación ionizante). Evaluaron la citotoxicidad de InstaBrite®, Karisma®, Opalescence® y Whiteness® y su efecto sobre tres cepas de E. coli. Encontraron que se disminuía la supervivencia de las cepas de E. coli especialmente una de ellas y algunos de ellos mostraron ser capaces de inducir daño en la molécula de DNA, por lo cual se sugiere controlar estrictamente el medio ambiente clínico para prevenir el contacto con los tejidos de mucosa oral y gingival.

Dahl y Becher en 1995 mostraron que los agentes de blanqueamiento dental contienen agentes químicos potencialmente peligrosos, mediante su estudio que dosificó en ratas cantidades de 5, 10 y 15 mg de peróxido de carbamida por kg de peso y 150 y 500 mg de agente por kg de peso. Se encontró ulceración de la mucosa gástrica a los 15 mg por kg. Las lesiones fueron visibles a la hora y mostraron sanar a las 24 horas. No se observaron lesiones histológicas en hígado y riñones.

 

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