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• Revista Colombiana de Cirugia Plástica y Reconstructiva
 
ARTÍCULOS
 

Colgajo abdominal para cubrimiento de área cruenta en miembro superior

FERNANDO ARANGO OSPINA MD.*, FREDDY ALBERTO PINTO BORDA MD.**
Bogotá, D.C., Colombia

Palabras claves: cobertura cutánea de la mano, colgajo abdominal.

Resumen: El colgajo abdominal es un recurso más que podemos utilizar en el cubrimiento de grandes defectos en la mano o en el antebrazo. Gillies en 1917, describió el principio de los colgajos tubulares y White en 1960, clasificó los colgajos abdominales, definiéndolos para el uso en cubrimiento de defectos en miembros superiores. Con el amplio empleo de los colgajos libres, los colgajos abdominales entraron en desuso, ya que la microcirugía muestra grandes ventajas en la recuperación del paciente. En este reporte, presentamos el uso de un colgajo abdominal superior bipediculado para cubrir un área cruenta en el antebrazo de una niña de 4 años, debido a exposición tendinosa y limitación para usar un colgajo microquirúrgico por el gran tamaño del defecto.

Summary: The abdominal skin flap is another one of the many resourses that may be used for the covering of great losses of skin in the hand and forearm. In 1917 gillies described the basics for the tubular flaps and in 1960 white classified the abdominal flaps, defining them for its use in the reconstruction of skin defects in the upper extremities. Whit ample use free flaps, the abdominal random skin flaps fell in disuse due to great advantages offered by the microcirugical techniques in the patiens recovery in this report, the use of a bipedicled upper abdominal flap for coverage of a skin loss in a 4 years old girl´s forearm, as an indication due to the great amount skin loss that prevented the use of a microvascular free flap.

Introducción

La cobertura del miembro superior ha mostrado grandes cambios en el transcurso de la historia. Son muchas las opciones que tenemos para reconstruir sus defectos. En primera instancia están los injertos de piel, que tienen el problema de la retracción, además de no estar indicados cuando hay exposición articular, ósea o tendinosa. De otro lado, tenemos los colgajos locales o regionales, cuyo uso es limitado en los defectos grandes. Daniel y Taylor en 1973 describieron la primera transferencia exitosa de un colgajo libre. Esta modalidad pasó de ser el último recurso, a ser el procedimiento de elección en el manejo de muchos defectos del miembro superior. Sin embargo, cuenta con algunas limitaciones en defectos grandes (2, 3).

Gillies en 1917, describió los principios de los colgajos tubulares y White en 1960, clasificó los colgajos abdominales, mostrando su gran importancia. Él los clasificó en cuatro grupos: superiores, inferiores, los que cruzan la línea media y colgajos abdominales superiores e inferiores. En este caso utilizamos un colgajo abdominal superior bipediculado (2).

Presentación del caso

Paciente de 4 años de edad, quien fue arrollada por un autobús y sufrió una gran avulsión de la piel del dorso del antebrazo derecho, desde el codo hasta la muñeca. Al examen físico se evidenció edema importante en el antebrazo y la muñeca, exposición tendinosa y compromiso vascular del colgajo cutáneo (Figura 1). Presentó también, luxofractura de la cúpula radial. Después de la reanimación inicial y la estabilización hemodinámica, se llevó a cirugía, donde se realizó la descompresión de túnel carpiano, reducción y fijación de la luxofractura de la cúpula radial con clavos, lavado y desbridamiento y reposición del colgajo avulsionado. Posteriormente se practicó el desbridamiento del colgajo necrótico y un primer tiempo del colgajo abdominal bipediculado (Figura 2). La paciente es dada de alta al segundo día postoperatorio.

Figura 1. A: Avulsión severa del antebrazo con necrosis del colgajo anterior y posterior. B: Estado después del desbridamiento. Se observa exposición tendinosa.
Figura 2. A: Disección del colgajo abdominal bipediculado mediante expansión tisular rápida. B: Estado tres semanas después de posicionar el miembro superior derecho en la región abdominal.

Tres semanas después se practicó autonomización del colgajo con liberación posterior y sutura en el antebrazo, asociado a abdominoplastia reversa con reposición umbilical, para cubrir el gran defecto resultante del área donante (Figura 3). La evolución fue satisfactoria y no se presentaron complicaciones. Se inició la fisioterapia para recuperar la movilidad (Figura 4).

Figura 3. A: Área cruenta abdominal resultante después de liberado el colgajo. B: Abdominoplastia reversa y sutura del colgajo en el miembro superior derecho.
Figura 4. A: Estado a la 5 semana postoperatoria con adecuada movilidad de la mano en flexión. B: Evaluación de la movilidad en extensión. Se observa flexo-extensión del codo con un poco de limitación.

Conclusión

El colgajo abdominal ha sido utilizado muchas veces durante la historia para cubrir defectos pequeños y grandes de los miembros superiores. En los últimos años han entrado en desuso debido a la aparición de los colgajos libres, y han sido tildados de anticuados por la incomodidad que generan, la necesidad de inmovilizar el paciente, la recomendación de hospitalización durante los procedimientos y la necesidad de un segundo acto quirúrgico. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias y con indicaciones precisas, este colgajo puede ser utilizado exitosamente, sin necesidad de hospitalización entre los actos quirúrgicos, y a un costo menor.

Fernando Arango Ospina
Clínica Shaio, Bogotá
Diagonal 110 No. 53-67

Bibliografía

1. White W. L. Flap grafs to the upper extremity. Surg Clin North Am 1960; 40: 389-397.
2. Winspur I. Distant flaps. Hand Clin 1985; 1: 729-739.
3. Daniel RK, Taylor IG. Distant transfer of an island flap by microvascular anastomosis. Plast Reconstr Surg 1973; 52: 111.