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• Revista Colombiana de Cirugia Plástica y Reconstructiva
 
ARTÍCULOS
 

Experiencia con la técnica de
mamoplastia con cicatriz vertical

Resultados

Respecto al volumen resecado, se practicó una resección mayor (700 a 1200 g) en una paciente, resecciones medias (300 a 700 g) en 13 pacientes y una menor (< 300 g) en doce pacientes de mamopexia. Los pliegues de la cicatriz se resolvieron a las tres semanas postoperatorias y ninguna de ellas cruzó el surco submamario.

Ninguna de las pacientes presentó compromiso en la sensibilidad del seno.
La calificación subjetiva del resultado teniendo en cuenta la forma, tamaño, posición y cicatriz resultante, fue hecha por el cirujano y la paciente. El cirujano calificó a todas las pacientes, adjudicándoles un puntaje entre 1 y 4, siendo 1 un resultado malo y 4, uno muy bueno. A su vez, 18 de las pacientes, también calificaron sus resultados. (Tabla 1)

Como se observa en la tabla, todas las áreas evaluadas recibieron calificaciones subjetivas buenas o muy buenas. Si se comparan estos resultados con los obtenidos en pacientes sometidas a mamoplastia de reducción con cicatriz en T invertida, operadas por el mismo cirujano, se observan resultados similares, excepto en la calificación de la cicatriz por parte del cirujano. (Tabla 2)

Esto se debe a una adecuada consulta prequirúrgica, donde se le explica al paciente la cicatriz resultante del procedimiento propuesto y donde él las ha aceptado plenamente.

Figura 7. Hipopigmentación cicatrizal en paciente de color.

En esta serie de pacientes no se presentaron complicaciones mayores, ni necrosis parcial o total, hematomas o seromas. La complicación más frecuente fue la dehiscencia de menos de 1 cm, que se presentó en 5 pacientes y se resolvió satisfactoriamente en un plazo no mayor a 14 días con la utilización de ungüentos antibióticos tópicos. Se presentó un caso de dehiscencia mayor de 1.5 cm, la cual se resolvió en un lapso de 21 días con el mismo tratamiento tópico.

Hubo una hipopigmentación de la cicatriz en una paciente de raza negra, la cual ha venido mejorando paulatinamente. (Figura 7)

En las figuras 8 y 9 se observan otros dos casos con su correspondiente evolución postoperatoria.

Figura 8. A. Fotografía anterior, tres cuartos y lateral de paciente con ptosis mamaria. (Prequirúrgico)..
 
Figura 8. B. Fotografía anterior, tres cuartos, lateral y de la porción inferior cicatrizal.
(Postoperatorio de mastopexia).

Figura 9. A. Fotografía prequirúrgica de paciente con ptosis mamaria grado III.
 
figura 9. B. Fotografías que muestran el resultado tres meses luego de ser sometida a mastopexia, asociada con lipectomía abdominal.
 

Figura 10. A Fotografías prequirúrgicas de paciente con hipertrofia y ptosis mamaria..
Figura 10. B. Resultado postoperatorio de la misma paciente luego de ser sometida a mamoplastia de reducción y lipectomía abdominal..

Discusión

En los últimos años se han desarrollado diferentes técnicas de mamoplastia de reducción, que intentan disminuir las cicatrices resultantes. (1-19) Una de las técnicas que más llama la atención a los cirujanos, es la periareolar, ya que la cicatriz resultante se limita a dicha región (12-19). El gran problema con esta técnica es la obtención de una adecuada forma del seno, pues generalmente se obtienen senos pequeños y con una inadecuada proyección, así como ensanchamiento de la cicatriz periareolar.

La técnica con cicatriz vertical es muy versátil, ya que permite la reducción de volúmenes moderados a grandes, así como la realización de mastopexias.

Esta técnica fue descrita inicialmente por Dartingues, pero solo hasta los años 70 fue retomada, inicialmente por Lassus, y posteriormente modificada y popularizada por la Doctora Madeleine Lejour. Luego de la divulgación y conocimiento de esta técnica, se han publicado diferentes variaciones a la misma intentando mejorar o acortar la cicatriz vertical (9, 20-22) y expandir su utilización a casos de reducciones mayores (10)

La forma del seno obtenida con esta técnica, se fundamenta en el manejo del parénquima glandular. Gran parte del resultado se debe a la reducción y elevación de la base del cono glandular, que mejora la proyección del mismo. (23) La calidad de la cicatriz que se obtiene con esta técnica es muy buena, pues la forma del seno no depende de la piel que lo recubre, y por lo tanto las cicatrices se encuentran libres de toda tensión.

Es importante mostrar la utilidad de liposucción como coadyuvante de la técnica. Esta permite una reducción de volumen y tejido graso en el periodo intraoperatorio, previniendo así modificaciones posteriores en el resultado secundarias a perdidas de peso. Además, con el uso de la liposucción, se obtiene un tejido más fácil de manipular que permite dar la forma final al seno. (7, 24, 25) Esta liposucción puede realizarse de forma segura y no aumenta la tasa de complicaciones(7, 26), ni produce calcificaciones que conlleven a confusiones en la interpretación de una mamografía posterior. (24)

Esta es una técnica que provee satisfacción, como se pudo comprobar con la calificación dada por el cirujano y por las pacientes, y tiene la ventaja adicional de una cicatriz resultante localizada verticalmente en el polo inferior del seno y sin extensiones laterales; la cual, además de ser una zona de buena cicatrización, se oculta muy bien con el paso del tiempo. Los resultados obtenidos al evaluar la calidad de la cicatriz y el tiempo que demoran en desaparecer las irregularidades son muy semejantes a los expuestos en la literatura (18,21,27), con la diferencia que ninguna de las pacientes ha requerido de una revisión de la cicatriz por persistencia de abultamientos en su porción inferior.

Una ventaja adicional de la cicatriz, es la posibilidad de su utilización en pacientes de color, disminuyendo el riesgo de resultados desfavorables, pues a diferencia de la cicatriz inframamaria, es poco susceptible a la hipertrofia. (28)

En este grupo de pacientes no se encontraron complicaciones mayores ni alteraciones de la sensibilidad mamaria, lo cual se correlaciona con lo reportado en otras publicaciones. (7,22,29)

Conclusión

La técnica de mamoplastia de reducción con cicatriz vertical es versátil, segura y cumple con los objetivos de la reducción, incluyendo la disminución en la extensión de las cicatrices sin sacrificar su forma, haciéndola una de las mejores opciones disponibles para el cirujano plástico que realiza este tipo de procedimientos.

Referencias

1. Erol, O ; Spira, M. A mastopexy tecnique for mild to moderate ptosis. Plast Reconstr Surg 1980; 65: 603
2. Peixoto G. Reduction mammoplasty: A personal technique. Plast Reconstr Surg 1980; 65: 217
3. Marchac D, de Olarte G. Reduction mammoplasty and correction of ptosis with a short inframmatory scar. Plast Reconstr Surg 1982; 69: 45
4. Lassus C. Breast reduction: evolution of a technique –a single scar. Aesthetic Plast Surg 1989; 11: 107
5. Lassus C. A 30-year experience with vertical mammaplasty. Plast Recontr Surg 1996; 97: 373
6. Chiari AJ. The L-short scar mammaplasty: a new approach. Plast Reconstr Surg 1992; 90: 233
7. Lejour M. Vertical mammaplasty and liposuction of the breast. Plast Reconstr Surg 1994; 94: 100
8. Lejour M. Vertical mammaplasty: Update and appraisal of late results. Plast Reconstruc Surg 1999; 104: 771
9. Chen TH, Wei F. Evolution of the vertical reduction mammaplasty: The S approach. Aesth Plast Surg 1997; 21: 97
10. Hagerty R, Nowicky D. Integration of the central mound technique with the vertical skin takeout reduction mammaplasty. Plast Reconstr Surg 1998; 102: 1182
11. McCulley SJ, Rousseau TE. A modified Chiari L short-scar mammoplasty-the technique and results. Br J Plast Surg 1999; 52: 112
12. Toledo LS, Rodriguez P. Mammoplasty using liposuccion and periareolar incision. Aesth Plast Surg 1989; 13:9
13. Benelli L. A new periareolar mammaplasty: round block technique. Aesth Plast Surg 1990; 14: 99
14. Spear SL, Kassan M, Little JW. Guidelines in concentric mastopexy. Plast Reconstruc Surg 1990; 85: 961
15. Bustos RA. Periareolar mammaplasty with silicone suporting lamina. Plast Reconstruc Surg 1992; 89: 646
16. Ribeiro L, Muzzy S, Accorsi A. Mamoplastia reductora. Técnica circunferencial. Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana 1992; 18: 249
17. Hinderer UT. Mammaplasty with periareolar scar: Historical evolution and actual state. Plastic Surgery. Vol II. U T. Hinderer. Elsevier Science Publishers B.V.
18. Benelli L. Periareolar Benelli mastopexy and reduction. The “round block”. Surgery of the Breast. Principles and Art. Capitulo 50. Scott L. Spear. Lippincott-Raven. Philadelfia 1998.
19. Spear SL, Giese SY, Ducic I. Concentric mastopexy revisited. Plast Reconstr Surg 2001; 107: 1294
20. Asplund A, Davies M. Vertical scar breast reduction with medial flap or glandular transposition of the nipple areola. Br J Plast Surg 1996; 49: 507
21. Gulyás G. Combination of the vertical and periareolar mammaplasty. Aesth Plast Surg 1996; 20:369
22. Orak F, Yücel A, Senyuva C. Wineglass pattern for vertical mammaplasty. Aesth Plast Surg 1997; 21: 180
23. Mc Culley S, Hudson DA. Short scar breast reduction: Why all the fuzz? Plast Reconstr Surg 2001; 107: 965
24. Abaound M. Vadoud-Seyerdi J, De Mey A. Incidence of calcifications of the breast after surgical reduction and liposuction. Plast Reconstr Surg 1995; 96: 620
25. Lejour M. Evaluation of fat in breast tissue removed by vertical mammaplasty. Plast Reconstr Surg 1997; 99:386
26. Gray L. Liposuction breast reduction. Aesth Plast Surg. 1998; 22:159
27. Tapia A, Blanch A, Salvador J, Prat J, Albert I. Evolution of the vertical scar in Lejour mammaplasty technique. Aesth Plast Surg 1996; 20: 337
28. Ofodile F, Bendre D, Norris J. Cosmetic and reconstructive surgery in blacks. Plast Reconstr Surg 1985; 75:708
29. Greuse M, Hamdi M, DeMey A. Breast sensitivity after vertical mammaplasty. Plast Reconstr Surg 2001; 107: 970

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